Mañana vuelvo a trabajar. He pasado unos días de vacaciones, en los que hice proposito de no pensar en el trabajo, y lo he cumplido casi a rajatabla. A pesar de no haber salido han sido unas vacaciones muy satisfactorias, con unas cuantas excursiones muy agradables. El calor ha sido sofocante algunas veces, pero ello no ha sido óbice para llevar a cabo nuestros planes. Sí, estoy satisfecha.
Por otro lado ha habido un par de discusiones fuertes, con el tiempo entiendo porque hay más divorcios después de las vacaciones: cuando las personas no están acostumbradas a pasar tanto tiempo juntos es más fácil notar todo aquello que nos puede resultar más difícil de soportar, pero la venida del Papa y la Jornada Mundial de la Juventud han sido un aliciente muy esperanzador para superar esas pequeñas rencillas que surgen. La alegría y devoción observadas y vividas estos días han hecho maravillas en mi humor y dado una nueva perspectiva a mi vida. Ha sido una verdadera delicia ver a los peregrinos por las calles a todas horas, sin importar el sol, el calor o el cansancio.
Bendito sea Dios.
lunes, 22 de agosto de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
Y de porque se me saltan las lágrimas
Puede parecer un asunto nimio, al fin y al cabo es solo un cacharro más que no ha afectado nuestras vidas en nada, el juguete, el capricho de un grupo de científicos, financiado por el dinero de los contribuyentes y que no ha resuelto ninguno de lo más graves problemas de la humanidad.
Todo ello es cierto, pero también lo es que la humanidad siempre ha tenido curiosidad por investigar todo lo que la rodea, primero la tierra, luego los océanos y, más tarde, el aire y su continuación natural, el espacio, la última frontera, como rezaba el monólogo de apertura de "Star Trek". También ha producido cada vez herramientas y útiles más complejos, y desde la invención, o debiera decir descubrimiento, de la rueda ha creado instrumentos más complejos que le permitieran investigar ese entorno. Así evolucionaron los sistemas de transporte terrestre, marítimo y aéreo. Máquinas más complicadas, pero que no solo evolucionaban en complejidad sino también en aspecto, adquiriendo lineas más depuradas, más dinámicas y menos abruptas.
De este modo hemos llegado a los coches de Fórmula 1, los aviones supersónicos, barcos más rápidos y, en la era de los viajes espaciales, las lanzaderas espaciales.
Estás máquinas tienen su propia belleza, una belleza distinta, pero no menos elegante, una belleza en su complejidad y en sus formas, una belleza en lo que suponen y en lo que alcanzan, una belleza que tal vez solo sea visible en los ojos de los que amamos la aventura, y nos apasiona el descubrimiento del más allá, pero belleza, no obstante, una belleza que nos mueve a las lágrimas, en este momento en particular, cuando por última vez, vemos sus formas desplazarse por última vez, cuando admiramos el extrañamente grácil descenso del pájaro apenas iluminado por un foco cuando culmina su descenso de los confines exteriores de la atmósfera terrestre.
Es el fin de una era. Tal vez un día, alguien diseñe una nave parecida, de la que un astronauta descienda como el capitán del barco pone pie a tierra sin ayuda para dar el parte del viaje realizado a su superior, vestido con su uniforme de gala, en completo estado de revista.
Ahora toca esperar.
Todo ello es cierto, pero también lo es que la humanidad siempre ha tenido curiosidad por investigar todo lo que la rodea, primero la tierra, luego los océanos y, más tarde, el aire y su continuación natural, el espacio, la última frontera, como rezaba el monólogo de apertura de "Star Trek". También ha producido cada vez herramientas y útiles más complejos, y desde la invención, o debiera decir descubrimiento, de la rueda ha creado instrumentos más complejos que le permitieran investigar ese entorno. Así evolucionaron los sistemas de transporte terrestre, marítimo y aéreo. Máquinas más complicadas, pero que no solo evolucionaban en complejidad sino también en aspecto, adquiriendo lineas más depuradas, más dinámicas y menos abruptas.
De este modo hemos llegado a los coches de Fórmula 1, los aviones supersónicos, barcos más rápidos y, en la era de los viajes espaciales, las lanzaderas espaciales.
Estás máquinas tienen su propia belleza, una belleza distinta, pero no menos elegante, una belleza en su complejidad y en sus formas, una belleza en lo que suponen y en lo que alcanzan, una belleza que tal vez solo sea visible en los ojos de los que amamos la aventura, y nos apasiona el descubrimiento del más allá, pero belleza, no obstante, una belleza que nos mueve a las lágrimas, en este momento en particular, cuando por última vez, vemos sus formas desplazarse por última vez, cuando admiramos el extrañamente grácil descenso del pájaro apenas iluminado por un foco cuando culmina su descenso de los confines exteriores de la atmósfera terrestre.
Es el fin de una era. Tal vez un día, alguien diseñe una nave parecida, de la que un astronauta descienda como el capitán del barco pone pie a tierra sin ayuda para dar el parte del viaje realizado a su superior, vestido con su uniforme de gala, en completo estado de revista.
Ahora toca esperar.
El último aterrizaje del Atlantis
A eso de las 12, hora española, acabó una era en la exploración espacial. El último vehículo orbital, la nave Atlantis aterrizó en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral.
A partir de ahora el transporte de bienes hasta la Estación Espacial Internacional se llevará a cabo mediante los cohetes soyuz de la Federación Rusa y, si alguna empresa aeroespacial se pone a ello, alguna otra nave comercial.
Los próximos objetivos de la Nasa se centran en cohetes de menor tamaño y en continuar investigando la posibilidad de volver a la Luna y llevar vuelos tripulados a Marte.
No puedo describir lo que siento, la emoción que me produce ver aterrizar ese elefante con la elegancia que lo hacía. Porque una de las cosas más bellas de esta nave, complicada, temperamental, cara, útil, pero increíble, es que permitía el regreso de los astronautas desde el espacio de una manera, no solo digna sino elegante. Si tener que ser recogidos en mitad del campo o del océano, aunque fuera más barato. Esta nave dotó a los viajes espaciales de una dignidad y una excelencia que casi los hacía parecer un evento rutinario, aunque en dos ocasiones, la perdida de la nave, desgraciadamente, de su tripulación nos devolviera a la realidad de la aventura incierta que siguen suponiendo los viajes espaciales.
Las lanzaderas, naves que en estos últimos treinta años han ido y han vuelto del espacio, han formado una parte muy importante de la historia de la exploración espacial. Una era que, si Dios, continuará en los años venideros, con la misma dignidad.
La aventura continua...
A partir de ahora el transporte de bienes hasta la Estación Espacial Internacional se llevará a cabo mediante los cohetes soyuz de la Federación Rusa y, si alguna empresa aeroespacial se pone a ello, alguna otra nave comercial.
Los próximos objetivos de la Nasa se centran en cohetes de menor tamaño y en continuar investigando la posibilidad de volver a la Luna y llevar vuelos tripulados a Marte.
No puedo describir lo que siento, la emoción que me produce ver aterrizar ese elefante con la elegancia que lo hacía. Porque una de las cosas más bellas de esta nave, complicada, temperamental, cara, útil, pero increíble, es que permitía el regreso de los astronautas desde el espacio de una manera, no solo digna sino elegante. Si tener que ser recogidos en mitad del campo o del océano, aunque fuera más barato. Esta nave dotó a los viajes espaciales de una dignidad y una excelencia que casi los hacía parecer un evento rutinario, aunque en dos ocasiones, la perdida de la nave, desgraciadamente, de su tripulación nos devolviera a la realidad de la aventura incierta que siguen suponiendo los viajes espaciales.
Las lanzaderas, naves que en estos últimos treinta años han ido y han vuelto del espacio, han formado una parte muy importante de la historia de la exploración espacial. Una era que, si Dios, continuará en los años venideros, con la misma dignidad.
La aventura continua...
martes, 12 de julio de 2011
Getting to know myself I
In regard for my beloved niece I am going to write in English again. Today's topic is: meee!!! Well, not exactly me, but it is about me, about how I am getting to know myself, about that painful, humilating and slow process of getting to know oneself.
For instance, I have notice recently that my sense of humour is acquiring a mischevous twisted turn, which makes it more difficult for other people to understand or appreciate it. Why is it so? Am I becoming bitter about something in particular or maybe about life in general? In some ways the answer to this question is yes. I am bitter about things that have happened recently and about people. I am bitter about injustice and I am bitter about bitterness. I am bitter when I feel I have been played with.
On the other hand I feel small and big at the same time. As we say in Spanish, when you don't have a grandmother to praise you you have to do it yourself, so I sometimes tell myself how good, clever and handsome I am only to find out that I am not, but that is something I can leave everyone else to care of that.
In my wildest dreams, and I do have some very wild and crazy dreams, believe me, I am a good writer, however the sad (for me) truth is that I am not. One thing I admire is imagination, something of which I lack enterely. I admire those who can write fantastic stories, full of beautiful and stranges images. I just cannot. I can only write about what I see and experience. In fact, I think I could be a journalist rather than a writer, though some journalists do have quite an imagination.
My ability to imagine seems to be confined to the world of the unconscious, where I do imagine strange stories that take place in the most weird locations, nonetheless I always dream about real people, friends and family usually, and put them in the most outrageous situations. Why my mind does this I cannot really tell, but I do know that I am utterly incapable of translating any of that to my writings. That makes me bitter too and makes me think that I might be too old and sensible to become a storyteller. What's the point of writing about something that anyone can see just looking out the window.
That's another issue. There might be a point to being a storyteller with no imagination if, at least, you have a wonderful style that makes you special, a way writing so characteristic and unfathomable that it makes anything worth reading even if he or she is just telling you about drops of rain on the window. That is what a writer is, and that is all that I am not.
Pathetic, isn't it? I just put words together just being careful that the grammatical structure is correct but as much as I try to put my soul into it I just don't achieve any effect. Maybe the problem is in my soul...
To be continued.
For instance, I have notice recently that my sense of humour is acquiring a mischevous twisted turn, which makes it more difficult for other people to understand or appreciate it. Why is it so? Am I becoming bitter about something in particular or maybe about life in general? In some ways the answer to this question is yes. I am bitter about things that have happened recently and about people. I am bitter about injustice and I am bitter about bitterness. I am bitter when I feel I have been played with.
On the other hand I feel small and big at the same time. As we say in Spanish, when you don't have a grandmother to praise you you have to do it yourself, so I sometimes tell myself how good, clever and handsome I am only to find out that I am not, but that is something I can leave everyone else to care of that.
In my wildest dreams, and I do have some very wild and crazy dreams, believe me, I am a good writer, however the sad (for me) truth is that I am not. One thing I admire is imagination, something of which I lack enterely. I admire those who can write fantastic stories, full of beautiful and stranges images. I just cannot. I can only write about what I see and experience. In fact, I think I could be a journalist rather than a writer, though some journalists do have quite an imagination.
My ability to imagine seems to be confined to the world of the unconscious, where I do imagine strange stories that take place in the most weird locations, nonetheless I always dream about real people, friends and family usually, and put them in the most outrageous situations. Why my mind does this I cannot really tell, but I do know that I am utterly incapable of translating any of that to my writings. That makes me bitter too and makes me think that I might be too old and sensible to become a storyteller. What's the point of writing about something that anyone can see just looking out the window.
That's another issue. There might be a point to being a storyteller with no imagination if, at least, you have a wonderful style that makes you special, a way writing so characteristic and unfathomable that it makes anything worth reading even if he or she is just telling you about drops of rain on the window. That is what a writer is, and that is all that I am not.
Pathetic, isn't it? I just put words together just being careful that the grammatical structure is correct but as much as I try to put my soul into it I just don't achieve any effect. Maybe the problem is in my soul...
To be continued.
lunes, 11 de julio de 2011
El viento del sur
El viento del sur quema Madrid. Desde la ventana me engaña, mueve las hojas de los arboles, el molinillo solitario en la maceta. Pero no refresca, va arrasando las calles, llenándolas de fuego que calienta las aceras y los muros.
Es el verano de Madrid. El calor seco, incesante, con el brillo de una llama reflejado en los cristales de los coches y en la ventanas de las casas.
Es el verano de Madrid. El calor seco, incesante, con el brillo de una llama reflejado en los cristales de los coches y en la ventanas de las casas.
¿Quién soy yo? II: La webcam
(Inciso: Hoy me he permitido una licencia al utilizar un anglicismo en el título por cuestiones de espacio, pero quiero dejar constancia que es una práctica que me disgusta)
Mi ordenador, que es un portátil, tiene una cámara instalada de serie. Es un aparatito muy bien disimulado situado encima de la pantalla del ordenador. Tiene, además una diminuta lucecita que se ve una vez que está activada. Se supone que su propósito es el uso en videoconferencia con Skype y similares, pero yo no la he utilizado nunca para eso. De hecho no la he utilizado nunca porque la imagen que me devuelve en las pocas pruebas que he hecho es ¡HORROROSA!
Si una de por si está más bien poco satisfecha de la imagen que le devuelve el espejo por la mañana, la imagen que devuelve la dichosa cámara es para agarrar una depresión de caballo. El ángulo es malo, la luz, aún peor, y el resultado patético. Sinceramente me pregunto si hay alguien que pueda aparecer medianamente pasable con esa cámara, porque yo no. Si tuviera algún rasgo potable desde luego se pierde en la desgraciada imagen que aparece en la pantalla que saca a relucir todos los posibles defectos de mis facciones, recalcándolos de manera grotesca. No he visto nunca una cosa igual, con tan mala idea.
Estos aparatitos debería venir con un filtro de fabrica que nos devolviera una imagen mejorada de nosotros mismos y ello nos impulsaría a utilizarlas, pero mientras todo lo que vea sea ese espantajo en que me convierte, me niego a que cualquier otro ser humano comparta esa visión que no se ajusta para nada a la imagen que yo tengo de mi misma. ¡Faltaría más!
Mi ordenador, que es un portátil, tiene una cámara instalada de serie. Es un aparatito muy bien disimulado situado encima de la pantalla del ordenador. Tiene, además una diminuta lucecita que se ve una vez que está activada. Se supone que su propósito es el uso en videoconferencia con Skype y similares, pero yo no la he utilizado nunca para eso. De hecho no la he utilizado nunca porque la imagen que me devuelve en las pocas pruebas que he hecho es ¡HORROROSA!
Si una de por si está más bien poco satisfecha de la imagen que le devuelve el espejo por la mañana, la imagen que devuelve la dichosa cámara es para agarrar una depresión de caballo. El ángulo es malo, la luz, aún peor, y el resultado patético. Sinceramente me pregunto si hay alguien que pueda aparecer medianamente pasable con esa cámara, porque yo no. Si tuviera algún rasgo potable desde luego se pierde en la desgraciada imagen que aparece en la pantalla que saca a relucir todos los posibles defectos de mis facciones, recalcándolos de manera grotesca. No he visto nunca una cosa igual, con tan mala idea.
Estos aparatitos debería venir con un filtro de fabrica que nos devolviera una imagen mejorada de nosotros mismos y ello nos impulsaría a utilizarlas, pero mientras todo lo que vea sea ese espantajo en que me convierte, me niego a que cualquier otro ser humano comparta esa visión que no se ajusta para nada a la imagen que yo tengo de mi misma. ¡Faltaría más!
Tensión sexual no resuelta
He aquí una frase que se utiliza muy a menudo hoy en día para vender series de televisión o películas.
La historia suele ser acerca de un hombre y una mujer que son amigos, pero cuyos sentimientos son demasiado profundos para ser considerados una simple amistad, y a quienes les gustaría dar un paso más allá pero no se atreven, porque no están seguros de la reacción de la otra parte que esconde sus sentimientos tan bien como ellos. Por supuesto, el espectador conoce perfectamente lo que sienten el uno por la otra y la otra por el uno y, a veces, siente ganas de gritarle a la pantalla un ¡díselo ya! o ¡a qué esperas! o ¡bésale de una vez!, y hasta parece que los personajes escuchan, cuando, por arte y ensalmo del guionista, sucede algo imprevisto y todo queda en nada, y se consigue mantener la tensión un capítulo más o media hora más de película.
Por supuesto, esto de la tensión sexual no resuelta no es algo nuevo en el mundo. No la inventaron los guionistas, ni siquiera los novelistas, fue la naturaleza misma. Es muy posible que quién más y quién menos se haya sentido atraído por un amigo o amiga más allá de lo que se podría considerar sano para una relación de amistad. ¿O puede ser que lo sano de una relación de amistad sea una cierta tensión, una atracción indefinida pero latente?
¿Podría ser esta la razón por la cual la amistad entre hombre y mujer, mujer y hombre no suele durar? ¿Puede existir amistad entre ellos sin ese componente sexual? Salvo, claro está, que el otro no sea objeto sexual para el primero, no parece posible, ¿o sí? Cabría pensar que el hecho de compartir algún interés o propósito común bastaría para no hubiera necesidad de otros motivos para esa relación, pero no sé porque me da que la sospecha siempre está ahí...¿o no?
La historia suele ser acerca de un hombre y una mujer que son amigos, pero cuyos sentimientos son demasiado profundos para ser considerados una simple amistad, y a quienes les gustaría dar un paso más allá pero no se atreven, porque no están seguros de la reacción de la otra parte que esconde sus sentimientos tan bien como ellos. Por supuesto, el espectador conoce perfectamente lo que sienten el uno por la otra y la otra por el uno y, a veces, siente ganas de gritarle a la pantalla un ¡díselo ya! o ¡a qué esperas! o ¡bésale de una vez!, y hasta parece que los personajes escuchan, cuando, por arte y ensalmo del guionista, sucede algo imprevisto y todo queda en nada, y se consigue mantener la tensión un capítulo más o media hora más de película.
Por supuesto, esto de la tensión sexual no resuelta no es algo nuevo en el mundo. No la inventaron los guionistas, ni siquiera los novelistas, fue la naturaleza misma. Es muy posible que quién más y quién menos se haya sentido atraído por un amigo o amiga más allá de lo que se podría considerar sano para una relación de amistad. ¿O puede ser que lo sano de una relación de amistad sea una cierta tensión, una atracción indefinida pero latente?
¿Podría ser esta la razón por la cual la amistad entre hombre y mujer, mujer y hombre no suele durar? ¿Puede existir amistad entre ellos sin ese componente sexual? Salvo, claro está, que el otro no sea objeto sexual para el primero, no parece posible, ¿o sí? Cabría pensar que el hecho de compartir algún interés o propósito común bastaría para no hubiera necesidad de otros motivos para esa relación, pero no sé porque me da que la sospecha siempre está ahí...¿o no?
domingo, 10 de julio de 2011
"Nadie encendía las lámparas" de Felisberto Hernández
Hace unos días he vuelto a leer después de varios intentos infructuosos durante los últimos 5 o 6 meses. El "culpable" entre otros es Felisberto Hernández y su libro "Nadie encendía las lámparas", regalo que recibí de un buen amigo el año pasado.
Es un libro de cuentos, con un lenguaje particular, no solo por los vocablos que utiliza, propios del español que se habla en América del Sur, sino porque habitan mundos lejanos pero cercanos, oníricos; historias de personas corrientes a las que les suceden cosas muy poco corrientes, llenas de simbolismos que se pueden interpretando de distinta forma según sea el estado de ánimo del lector.
Esto es lo que hace que haya escogido releer estos relatos ahora, pues cuando los leí por primera vez mi estado de ánimo no era el mismo que en el que me encuentro ahora.
Soy muy susceptible a los cambios de estado anímico, no brúscamente he de decir en mi descargo (o no), pero aún cuando mis sentimientos no cambien mi forma de afrontarlos cambia y va pasando por distintas fases, no necesáriamente ordenadas, en función de los acontecimientos que me rodean y como siento que éstos me afectan en mayor o menor medida. Por esta razón tengo por costumbre releer algunos libros, en especial aquellos que más influyen o pueden estar influidos por mi estado de ánimo en el momento de la última lectura. Así, algunas veces me inspiran profundas reflexiones filosóficas, otras veces un sentimiento de intensa melancolía por aquellos que podría ser y no es, o lo que pudo ser y no fue.
No sé porque curiosa razón tengo la impresión de que Felisberto pensaba mucho en eso, elucubraba sobre lo que podía haber sido y no era, y por ello fantaseaba esas historias tan peculiares, tan poco ortodoxas, como esos sueños locos que tenemos a veces, esos sueños en los que procesamos los deseos más imposibles de nuestro corazón dándoles una apariencia de realidad, a veces absurda, otras engañosamente autentica.
Normalmente soñamos, recordamos el sueño durante unas horas, tal vez unos días y después los relegamos al olvido, pero Felisberto los ponía negro sobre blanco, les daba un cierto orden haciendo que parecieran tener sentido todas sus metáforas, cuyo significado real solo tenía sentido para él, y a las que cada uno daremos un color diferente.
Es un libro de cuentos, con un lenguaje particular, no solo por los vocablos que utiliza, propios del español que se habla en América del Sur, sino porque habitan mundos lejanos pero cercanos, oníricos; historias de personas corrientes a las que les suceden cosas muy poco corrientes, llenas de simbolismos que se pueden interpretando de distinta forma según sea el estado de ánimo del lector.
Esto es lo que hace que haya escogido releer estos relatos ahora, pues cuando los leí por primera vez mi estado de ánimo no era el mismo que en el que me encuentro ahora.
Soy muy susceptible a los cambios de estado anímico, no brúscamente he de decir en mi descargo (o no), pero aún cuando mis sentimientos no cambien mi forma de afrontarlos cambia y va pasando por distintas fases, no necesáriamente ordenadas, en función de los acontecimientos que me rodean y como siento que éstos me afectan en mayor o menor medida. Por esta razón tengo por costumbre releer algunos libros, en especial aquellos que más influyen o pueden estar influidos por mi estado de ánimo en el momento de la última lectura. Así, algunas veces me inspiran profundas reflexiones filosóficas, otras veces un sentimiento de intensa melancolía por aquellos que podría ser y no es, o lo que pudo ser y no fue.
No sé porque curiosa razón tengo la impresión de que Felisberto pensaba mucho en eso, elucubraba sobre lo que podía haber sido y no era, y por ello fantaseaba esas historias tan peculiares, tan poco ortodoxas, como esos sueños locos que tenemos a veces, esos sueños en los que procesamos los deseos más imposibles de nuestro corazón dándoles una apariencia de realidad, a veces absurda, otras engañosamente autentica.
Normalmente soñamos, recordamos el sueño durante unas horas, tal vez unos días y después los relegamos al olvido, pero Felisberto los ponía negro sobre blanco, les daba un cierto orden haciendo que parecieran tener sentido todas sus metáforas, cuyo significado real solo tenía sentido para él, y a las que cada uno daremos un color diferente.
La sabiduría de Jane Austen
Estoy viendo por enésima vez "Sentido y sensibilidad" y no puedo dejar de maravillarme de la sabiduría, de la capacidad de definir y describir carácteres que tenía Jane Austen.
Quiza la relaciones sociales no sean tan envaradas como en esa sociedad inglesa en que vivió esta mujer, pero los carácteres son los mismos, el egoista, el generoso y desprendido, el gruñón, el glotón, la casquivana, la apasionada, la locuaz, la reservada, la cotilla... están todos presentes y primorosamente retratados en sus novelas, dónde el final feliz no es el final de cuento de hadas, sino uno más justo de acuerdo a los méritos de cada personaje.
Por supuesto no puedo negar mi predilección por la campiña inglesa, por sus paisajes, su nubes grises y su tiempo gris, aunque sus habitantes me saquen de quicio no pocas veces.
Quiza la relaciones sociales no sean tan envaradas como en esa sociedad inglesa en que vivió esta mujer, pero los carácteres son los mismos, el egoista, el generoso y desprendido, el gruñón, el glotón, la casquivana, la apasionada, la locuaz, la reservada, la cotilla... están todos presentes y primorosamente retratados en sus novelas, dónde el final feliz no es el final de cuento de hadas, sino uno más justo de acuerdo a los méritos de cada personaje.
Por supuesto no puedo negar mi predilección por la campiña inglesa, por sus paisajes, su nubes grises y su tiempo gris, aunque sus habitantes me saquen de quicio no pocas veces.
lunes, 4 de julio de 2011
La última misión
El próximo día 8 de julio, viernes, a las 17:26, hora española, despegará por última vez uno de las naves más interesantes de la era espacial, la lanzadera, conocida también como transbordador espacial, Space Shuttle, orbiter o Space Transport System, cuyas siglas son las que dan referencia a cada misión. La misión que pondrá fin a esta era es la STS-135. El propósito es entregar el módulo multiutilitario Raffaelo, así como suministros y repuestos a la Estación Espacial Internacional.
Fue bonito mientras duró.
Fue bonito mientras duró.
jueves, 16 de junio de 2011
De la intuición
A medida que voy adquiriendo experiencia de la vida me voy fiando más de mi intuición. Puede parecer un contrasentido, ya que con los años se supone que uno es más sabio, tiene más conocimientos y, por lo tanto, no necesitaría tanto de la intuición, pero es esa misma experiencia la que me ha enseñado a no desdeñar la intuición.
Mi intuición es especialmente fuerte cuando se refiere a las personas que voy conociendo, sobre todo para mal. Son varías ya las ocasiones en que he dejado de tener en cuenta una primera impresión desfavorable que se ha visto a la larga desafortunadamente confirmada por los hechos y las acciones. Esa misma intuición también me dice cosas buenas, que suelo poner aún más en cuarentena porque, cuando se refieren a mi temo dejarme llevar por mis propios sentimientos hacia esa persona y que ello me haga exagerar esa percepción. Otras veces esas intuiciones son más intangibles, no tienen, aparentemente, una base más allá de lo que puede entender como una mera interpretación de signos que solo yo soy capaz de ver.
La intuición es algo extraño, porque no acude cuando la llamas, solo cuando le apetece. Será porque no siempre tiene algo que decir y, entonces, prefiere permanecer retirada, hasta el momento en que tenga algo que ofrecer.
¿En qué se basa la intuición? ¿Qué es la intuición? ¿Un tercer ojo, acaso, como dicen en algunas culturas? ¿o es un simple análisis más detallado e inconsciente de todo aquello que nuestros ojos detectan pero nuestro cerebro consciente no ve?
Mi ser racional se inclina por lo segundo, aunque no sea capaz de explicarlo, pero tampoco se pueden dejar de lado los sentimientos, la química que nos acerca y aleja de las personas, la que no hace amarlas y la que nos hace sentir animadversión por ellas.
Yo solo sé que a veces tengo una intuición, o quizá sea mejor llamarlo presentimiento, y que cuando la primera impresión es mala se suele confirmar en el 90 % de los casos...y eso no se puede despreciar.
Mi intuición es especialmente fuerte cuando se refiere a las personas que voy conociendo, sobre todo para mal. Son varías ya las ocasiones en que he dejado de tener en cuenta una primera impresión desfavorable que se ha visto a la larga desafortunadamente confirmada por los hechos y las acciones. Esa misma intuición también me dice cosas buenas, que suelo poner aún más en cuarentena porque, cuando se refieren a mi temo dejarme llevar por mis propios sentimientos hacia esa persona y que ello me haga exagerar esa percepción. Otras veces esas intuiciones son más intangibles, no tienen, aparentemente, una base más allá de lo que puede entender como una mera interpretación de signos que solo yo soy capaz de ver.
La intuición es algo extraño, porque no acude cuando la llamas, solo cuando le apetece. Será porque no siempre tiene algo que decir y, entonces, prefiere permanecer retirada, hasta el momento en que tenga algo que ofrecer.
¿En qué se basa la intuición? ¿Qué es la intuición? ¿Un tercer ojo, acaso, como dicen en algunas culturas? ¿o es un simple análisis más detallado e inconsciente de todo aquello que nuestros ojos detectan pero nuestro cerebro consciente no ve?
Mi ser racional se inclina por lo segundo, aunque no sea capaz de explicarlo, pero tampoco se pueden dejar de lado los sentimientos, la química que nos acerca y aleja de las personas, la que no hace amarlas y la que nos hace sentir animadversión por ellas.
Yo solo sé que a veces tengo una intuición, o quizá sea mejor llamarlo presentimiento, y que cuando la primera impresión es mala se suele confirmar en el 90 % de los casos...y eso no se puede despreciar.
miércoles, 15 de junio de 2011
Una fe que no es como un roca
Mucho me temo que mi fe no es como una roca. Es una aspiración pero desgraciadamente no es nada fácil. Puede que sean todas las influencias de la vida actual, pero con mucha mayor probabilidad influye más mi falta de constancia, mi falta de voluntad a la hora de potenciar aquellas virtudes que menos abundan en mi y a mejorar, o incluso reprimir, aquellos defectos que me alejan de la bondad.
Aunque no solo se trata de ser bueno, y parecerlo, por supuesto, sino de tener la conciencia tranquila, de ser consciente de que en cada momento se ha hecho lo correcto sin excusas ni paños calientes.
Hay defectos contra los que es difícil luchar, y también hay situaciones injustas que apelan a esos defectos en vez de a las virtudes.
Por ejemplo, cuando uno ve lo mal repartido que está el mundo, de cuanto disfrutan unos pocos y cuan mal lo pueden llegar a pasar otros es difícil entender que al final ambos puedan estar en el mismo cielo. Es difícil entender que alguien que durante su vida no se ha preocupado de los demás y ha gastado, por ejemplo, enormes cantidades de dinero mientras millones de personas apenas tenían que comer, y lo hacía sin ningún remordimiento, pueda por el hecho de arrepentirse de ello siquiera merecer el cielo y mucho menos alcanzarlo.
Es la misericordia de Dios. Y el purgatorio, ese lugar donde el alma se debe purificar antes de llegar al cielo. Cuanto mayor sea la mancha, más tiempo se habrá de pasar en el purgatorio, privado de la felicidad del cielo pero sin que ésta nos vaya a ser negada al final.
Y luego están los malos de verdad, los que impulsados por el demonio esparcen el mal por doquier, y haberlos haylos. Esos nunca irán al cielo, y no parece que les importe mucho.
Yo quiero ir al cielo, quiero volver a estar cerca de mis seres queridos, pero esa es otra historia...
Mientras tanto lucho conmigo misma por mantener la fe, por mantener a raya mis defectos y sacar brillo a mis escasas virtudes, solo Dios sabe si al final lo conseguiré...
Aunque no solo se trata de ser bueno, y parecerlo, por supuesto, sino de tener la conciencia tranquila, de ser consciente de que en cada momento se ha hecho lo correcto sin excusas ni paños calientes.
Hay defectos contra los que es difícil luchar, y también hay situaciones injustas que apelan a esos defectos en vez de a las virtudes.
Por ejemplo, cuando uno ve lo mal repartido que está el mundo, de cuanto disfrutan unos pocos y cuan mal lo pueden llegar a pasar otros es difícil entender que al final ambos puedan estar en el mismo cielo. Es difícil entender que alguien que durante su vida no se ha preocupado de los demás y ha gastado, por ejemplo, enormes cantidades de dinero mientras millones de personas apenas tenían que comer, y lo hacía sin ningún remordimiento, pueda por el hecho de arrepentirse de ello siquiera merecer el cielo y mucho menos alcanzarlo.
Es la misericordia de Dios. Y el purgatorio, ese lugar donde el alma se debe purificar antes de llegar al cielo. Cuanto mayor sea la mancha, más tiempo se habrá de pasar en el purgatorio, privado de la felicidad del cielo pero sin que ésta nos vaya a ser negada al final.
Y luego están los malos de verdad, los que impulsados por el demonio esparcen el mal por doquier, y haberlos haylos. Esos nunca irán al cielo, y no parece que les importe mucho.
Yo quiero ir al cielo, quiero volver a estar cerca de mis seres queridos, pero esa es otra historia...
Mientras tanto lucho conmigo misma por mantener la fe, por mantener a raya mis defectos y sacar brillo a mis escasas virtudes, solo Dios sabe si al final lo conseguiré...
Juegos de palabras
Nos pasamos el día jugando con las palabras. Hasta la misma expresión es ambigua. Se puede jugar con las palabras cambiándolas de orden o utilizando sus distintos significados, pero también jugamos con los matices, no es lo mismo decir te quiero apasionadamente que de pasada, no es lo mismo decir adiós que gritar adiós.
Las palabras tienen un significado por si mismas, pero ese significado puede ser alterado parcial o completamente por el tono de voz, otra palabra aneja o todo el sentido de una frase entera. A eso me refiero cuando digo que nos pasamos el día jugando con las palabras. De manera inconsciente muchas veces y consciente muchas otras, no nos limitamos a decir una palabra cuyo significado sea pura y simplemente aquel que figura en los diccionarios, las más de las veces lo alteramos, siquiera levemente para añadir un matiz propio adecuado a la ocasión o a un oyente en particular, ya sea para dar más información o ya sea para limitarla, ya sea para poner énfasis en el mensaje ya sea para hacerlo más indefinido.
Jugamos a los sobrentendidos y a la sinceridad extrema, jugamos a las bromas y a los insultos, jugamos con los dobles sentidos y nos inventamos sentidos nuevos que no existían.
Nos gustan los juegos, los juegos peligrosos...
Las palabras tienen un significado por si mismas, pero ese significado puede ser alterado parcial o completamente por el tono de voz, otra palabra aneja o todo el sentido de una frase entera. A eso me refiero cuando digo que nos pasamos el día jugando con las palabras. De manera inconsciente muchas veces y consciente muchas otras, no nos limitamos a decir una palabra cuyo significado sea pura y simplemente aquel que figura en los diccionarios, las más de las veces lo alteramos, siquiera levemente para añadir un matiz propio adecuado a la ocasión o a un oyente en particular, ya sea para dar más información o ya sea para limitarla, ya sea para poner énfasis en el mensaje ya sea para hacerlo más indefinido.
Jugamos a los sobrentendidos y a la sinceridad extrema, jugamos a las bromas y a los insultos, jugamos con los dobles sentidos y nos inventamos sentidos nuevos que no existían.
Nos gustan los juegos, los juegos peligrosos...
martes, 14 de junio de 2011
El peligro de los anglicismos
Estos días ando mucho por Facebook, tengo una cuenta y de vez en cuando "chateo" con amigos que he ido haciendo a través de un programa de radio y con los que tengo ciertas afinidades. Una de las cosas que más me sorprenden son las faltas de ortografía. A veces, a mi me pasa, es cuestión de ir deprisa y pulsar la tecla que no se debe, pero otras veces, vista su reiteración, son claramente faltas de conocimiento.
A mi me causa cierta pena el hecho de que personas más o menos informadas, con una formación que muy probablemente llega hasta el Bachillerato, no sean capaces de escribir sin faltas un texto de apenas tres o cuatro líneas.
La pena se torna, no obstante, en sonrisilla maliciosa cuando veo que confunden el significado de anglicismos porque, como se suele decir, han oído campanas pero no saben donde. Hoy he visto como se confundía geek con gadget. La gracia está en que el primero se refiere a una persona y el segundo a un objeto. El geek es una persona que gusta de utilizar todos los adelantos tecnológicos (gadgets) hasta casi la obsesión, y que además los suele entender y manejar, es decir, un friki (freak-anglicismo españolizado) de la tecnología. Son términos que se oyen y leen muy a menudo en la prensa, en la radio, la televisión y que, en esta era tan "tecnofílica", permítaseme acuñar el palabro, en la que los niños de 8 años ya tienen movil, que incluye cámara de fotos, reproductor de mp3 y radio fm, saben manejar el ordenador y tienen cuenta en twitter o tuenti.
El problema es que de tanto manejar aparatitos y oír hablar de ellos creemos saber más de lo que en realidad sabemos, o que, por no parecer tontos o ignorantes, porque ser fashion es estar a la última y estar al tanto del trending topic del día es conocer el último cotilleo del famoso de turno, hablamos sin saber de lo que hablamos y utilizamos términos de los cuales ignoramos su significado o lo confundimos con el de un término razonablemente parecido.
Dicen que el lenguaje está vivo cuando evoluciona e incorpora constantemente nuevos términos, ya sean creados ya sean adaptados de otro idioma, pero me temo que la adopción de tantos vocablos de origen anglosajón acabe por difuminar la personalidad de nuestra rica, riquísiiiima lengua española, a la que más amo cuantas más lenguas extranjeras aprendo.
A mi me causa cierta pena el hecho de que personas más o menos informadas, con una formación que muy probablemente llega hasta el Bachillerato, no sean capaces de escribir sin faltas un texto de apenas tres o cuatro líneas.
La pena se torna, no obstante, en sonrisilla maliciosa cuando veo que confunden el significado de anglicismos porque, como se suele decir, han oído campanas pero no saben donde. Hoy he visto como se confundía geek con gadget. La gracia está en que el primero se refiere a una persona y el segundo a un objeto. El geek es una persona que gusta de utilizar todos los adelantos tecnológicos (gadgets) hasta casi la obsesión, y que además los suele entender y manejar, es decir, un friki (freak-anglicismo españolizado) de la tecnología. Son términos que se oyen y leen muy a menudo en la prensa, en la radio, la televisión y que, en esta era tan "tecnofílica", permítaseme acuñar el palabro, en la que los niños de 8 años ya tienen movil, que incluye cámara de fotos, reproductor de mp3 y radio fm, saben manejar el ordenador y tienen cuenta en twitter o tuenti.
El problema es que de tanto manejar aparatitos y oír hablar de ellos creemos saber más de lo que en realidad sabemos, o que, por no parecer tontos o ignorantes, porque ser fashion es estar a la última y estar al tanto del trending topic del día es conocer el último cotilleo del famoso de turno, hablamos sin saber de lo que hablamos y utilizamos términos de los cuales ignoramos su significado o lo confundimos con el de un término razonablemente parecido.
Dicen que el lenguaje está vivo cuando evoluciona e incorpora constantemente nuevos términos, ya sean creados ya sean adaptados de otro idioma, pero me temo que la adopción de tantos vocablos de origen anglosajón acabe por difuminar la personalidad de nuestra rica, riquísiiiima lengua española, a la que más amo cuantas más lenguas extranjeras aprendo.
sábado, 11 de junio de 2011
Un concierto de piano
Ayer tuve la inmensa suerte de asistir al concierto de fin de curso de los alumnos de un conservatorio profesional de música. Fue largo pero muy intenso. En ese concierto venían a demostrar todo el trabajo, no ya de este curso que acaba, sino de toda su vida desde que se iniciaron en el mundo de la música. Todos eran muy buenos y el sonido de las bandas, coros y orquestas estaban afinado y empastado casi como si de prosfesionales se tratara. Por supuesto hubo lugar para los talentos sobresalientes, de los que destacaría a 6, dos solistas de piano, dos solistas de violín, uno de flauta y otro de clarinete, y de estos, dos chicas resultaron sorprendentes y asombrosas. Una violinista porque apenas tendría 10 años pero tocaba con una habilidad y energía impropias de su edad. Si progresa en función de lo que promete podría llegar a ser una gran violinista.
La otra merece un párrafo aparte, porque su cuerpo no acompañaba en igual medida a su talento. Se trataba de una chica con una enfermedad que le ha deformado las piernas y la espalda. Caminó hacia el piano con su muleta. Sus brazos y su manos parecían desproporcionadamente grandes, y sin embargo aquellas manos acariciaron las teclas del piano con suma dulzura. El piano se entregaba a su dominación y le ofrecía sonidos llenos de matices y ella cubría las teclas con su manos, esas manos tan grandes, como protegiendo la delicadeza de los sonidos: salid, salid, que yo os amparo parecían decir. Y salían y jugaban porque aquellas manos fuertes los protegían.Y esa es la magia de la música.
La otra merece un párrafo aparte, porque su cuerpo no acompañaba en igual medida a su talento. Se trataba de una chica con una enfermedad que le ha deformado las piernas y la espalda. Caminó hacia el piano con su muleta. Sus brazos y su manos parecían desproporcionadamente grandes, y sin embargo aquellas manos acariciaron las teclas del piano con suma dulzura. El piano se entregaba a su dominación y le ofrecía sonidos llenos de matices y ella cubría las teclas con su manos, esas manos tan grandes, como protegiendo la delicadeza de los sonidos: salid, salid, que yo os amparo parecían decir. Y salían y jugaban porque aquellas manos fuertes los protegían.Y esa es la magia de la música.
viernes, 3 de junio de 2011
Una semana de locura
Esta semana ha sido particularmente difícil. Trabajo, trabajo y más trabajo, y todavía más trabajo. Es un trabajo ciertamente interesante pero está empezando a ocupar demasiado tiempo y a no dejarme tener otra vida. Lo más curioso del caso es que no me espera ninguna recompensa, no puedo ascender, no puedo cobrar más (bueno, un poquito más sí, pero como dicen en inglés, es peanuts), de manera que la única compensación es el trabajo en sí y lo interesante que pueda llegar a resultar.
La cuestión es ahora, como frenar la inercia de demanda que ha ido cogiendo. Cuanto más haces más te piden, te exigen, lo mismo que su uno estuviera en un puesto de escalafón superior.
Otra cosa que me resulta difícil de digerir es que a pesar de todo el trabajo que hago, el dinero no me va a alcanzar para irme de vacaciones. ¡¡¡¡Yo quiero ver el mar!!!!
En fin, este fin de semana quiero relajarme. Mañana espero poder acercarme a la feria de la India en Lavapies. Por la tarde, mi hijo mayor participa en un maratón musical para jóvenes en el parque. El domingo, después de misa, a la feria del libro a buscar un par de libros y llevármelos firmados, uno de mi amigo Javi y otro de Luis Herrero.
El lunes será otro día.
La cuestión es ahora, como frenar la inercia de demanda que ha ido cogiendo. Cuanto más haces más te piden, te exigen, lo mismo que su uno estuviera en un puesto de escalafón superior.
Otra cosa que me resulta difícil de digerir es que a pesar de todo el trabajo que hago, el dinero no me va a alcanzar para irme de vacaciones. ¡¡¡¡Yo quiero ver el mar!!!!
En fin, este fin de semana quiero relajarme. Mañana espero poder acercarme a la feria de la India en Lavapies. Por la tarde, mi hijo mayor participa en un maratón musical para jóvenes en el parque. El domingo, después de misa, a la feria del libro a buscar un par de libros y llevármelos firmados, uno de mi amigo Javi y otro de Luis Herrero.
El lunes será otro día.
viernes, 27 de mayo de 2011
En el día de mi cumpleaños
Hoy, a pesar de toneladas de trabajo y escasas posibilidades de celebración ha sido un buen día. Ha sido muy agradable la cantidad de amigos más o menos cercanos que se han acordado de felicitarme y eso sube la moral muchos puntos.
Los últimos días han sido muy estresantes. Demasiado trabajo y poco tiempo para relajarse, la sensación de a uno no le pagan por tanta responsabilidad y de que ciertos "regalos" de compensación son caramelos envenenados.
Es muy probable que este año no pueda salir de vacaciones, después de tanto trabajo, y eso también duele.
En fin, el lado amargo, que hoy ha quedado amablemente difuminado por llamadas, mensajes de móvil, de correo y de Fb que han sido muy dulces.
Luego están los regalos, pocos pero muy pensados, y eso siempre se agradece mucho, es el valor intrínseco, mucho más considerable que el valor material.
Un buen día. Gracias a Dios.
Los últimos días han sido muy estresantes. Demasiado trabajo y poco tiempo para relajarse, la sensación de a uno no le pagan por tanta responsabilidad y de que ciertos "regalos" de compensación son caramelos envenenados.
Es muy probable que este año no pueda salir de vacaciones, después de tanto trabajo, y eso también duele.
En fin, el lado amargo, que hoy ha quedado amablemente difuminado por llamadas, mensajes de móvil, de correo y de Fb que han sido muy dulces.
Luego están los regalos, pocos pero muy pensados, y eso siempre se agradece mucho, es el valor intrínseco, mucho más considerable que el valor material.
Un buen día. Gracias a Dios.
viernes, 13 de mayo de 2011
¿Cómo se cura el cansancio mental?
No sé que me pasa últimamente que me cuesta un enorme esfuerzo concentrarme en la lectura. Da igual que sea por obligación que por devoción, me cuesta empezar, me cuesta seguir y me cuesta entender. Tengo la cabeza en otras cosas o en ningún sitio. Llevo así ya varios meses. He perdido la cuenta de cuantos libros he empezado y en los que solo he podido avanzar unas pocas páginas.
También me noto cansada físicamente, pero ello se traduce más en pereza mental que en física.
Lo peor de ello es que si esto sigue así empiece a descuidar mi trabajo y mi familia. Por de pronto, me cuesta enormemente leer cosas nuevas y llegar a tiempo a los sitios. Escribir informes o comentarios es una larga cuesta arriba que se me hace pesadísima.
¿Qué hacer? ¿Cómo se cura? Los que tienen dinero se van a un balneario, se dan masajes y en cuento tiene un par de días libres cambian de aires. Yo tengo lo justo y no me lo puedo gastar en esas cosas, de modo que juego con el ordenador, chateo mientras oigo la radio y así me evado. Lo malo de esto es que me temo que me haga demasiado dependiente y vampirice mi vida, y tampoco quiero eso.
Tengo que buscar una solución...
También me noto cansada físicamente, pero ello se traduce más en pereza mental que en física.
Lo peor de ello es que si esto sigue así empiece a descuidar mi trabajo y mi familia. Por de pronto, me cuesta enormemente leer cosas nuevas y llegar a tiempo a los sitios. Escribir informes o comentarios es una larga cuesta arriba que se me hace pesadísima.
¿Qué hacer? ¿Cómo se cura? Los que tienen dinero se van a un balneario, se dan masajes y en cuento tiene un par de días libres cambian de aires. Yo tengo lo justo y no me lo puedo gastar en esas cosas, de modo que juego con el ordenador, chateo mientras oigo la radio y así me evado. Lo malo de esto es que me temo que me haga demasiado dependiente y vampirice mi vida, y tampoco quiero eso.
Tengo que buscar una solución...
De las apariencias
Hace un par de semanas tuve la suerte de realizar un curso/seminario de tres días en El Escorial. El curso tenía por objeto aprender técnicas y practicar la negociación en lengua inglesa. Esta clase de cursos en mi trabajo suelen estar dirigidos a personal de grupos altos, ya que se supone que son ellos los van a asistir a reuniones internacionales, razón por la cual, todo los asistentes al curso asumen casi de manera automática que todos tienen un puesto y nivel mínimos acordes y similares.
Por supuesto, yo no tengo un puesto demasiado alto, de hecho, en lo que yo llamo la cadena trófica estoy prácticamente al fondo, ya que no tengo a nadie por debajo, pero por encima tengo una larga sucesión de jefes. No obstante, mi trabajo y una cierta capacidad y disposición, así como un inusual conocimiento de la lengua de Shakespeare, basado en mucho trabajo y la suerte de tener un marido cuyo idioma materno es, casualmente, el inglés, han dado como resultado el que yo haya alcanzado cierto estatus de facto que me ha permitido asistir a algunas reuniones internacionales y llevar a cabo tareas que, en circunstancias normales, no habría llevado a cabo nunca. Por otro lado, es cierto que, a estas alturas, no he terminado ninguna carrera universitaria, aunque he empezado dos, lo que no es óbice para que haya leído mucho, me guste estar bien informada, tenga bastante curiosidad por el mundo que me rodea, y me haya tomado la molestia de realizar mi trabajo más allá de lo que requería de mí en muchas ocasiones.
El caso es que en estos curso, todo el mundo asume inmediatamente que pertenezco a un grupo superior al que en realidad es el mio, y que ocupo un puesto de más importancia que aquel que en verdad ocupo. Es una situación que resulta, a la vez, divertida y embarazosa.
Durante este curso, al discutir algunos aspectos legales, alguien me pregunto si era jurista, lo cual es muy halagador, pero también me resulta incómodo por que, evidentemente, existe un malentendido que no se muy bien como aclarar.
Al mismo tiempo, también me resulta intimidante encontrarme rodeada de personas cuya formación es, teóricamente, superior a la mía, y que han sido capaces de terminar su carrera y superar una oposición a un cuerpo superior. No me acompleja, más bien me siento como una impostora, como si pretendiera ser algo que no soy.
Es curioso como se entremezclan los sentimientos, como se puede disfrutar y sufrir a la vez. También es llamativo cuán dados somos a juzgar por las apariencias, o como dicen los ingleses, a juzgar el libro por su cubierta.
Tal vez, algún día, las apariencias lleguen a ser verdad...o no.
Por supuesto, yo no tengo un puesto demasiado alto, de hecho, en lo que yo llamo la cadena trófica estoy prácticamente al fondo, ya que no tengo a nadie por debajo, pero por encima tengo una larga sucesión de jefes. No obstante, mi trabajo y una cierta capacidad y disposición, así como un inusual conocimiento de la lengua de Shakespeare, basado en mucho trabajo y la suerte de tener un marido cuyo idioma materno es, casualmente, el inglés, han dado como resultado el que yo haya alcanzado cierto estatus de facto que me ha permitido asistir a algunas reuniones internacionales y llevar a cabo tareas que, en circunstancias normales, no habría llevado a cabo nunca. Por otro lado, es cierto que, a estas alturas, no he terminado ninguna carrera universitaria, aunque he empezado dos, lo que no es óbice para que haya leído mucho, me guste estar bien informada, tenga bastante curiosidad por el mundo que me rodea, y me haya tomado la molestia de realizar mi trabajo más allá de lo que requería de mí en muchas ocasiones.
El caso es que en estos curso, todo el mundo asume inmediatamente que pertenezco a un grupo superior al que en realidad es el mio, y que ocupo un puesto de más importancia que aquel que en verdad ocupo. Es una situación que resulta, a la vez, divertida y embarazosa.
Durante este curso, al discutir algunos aspectos legales, alguien me pregunto si era jurista, lo cual es muy halagador, pero también me resulta incómodo por que, evidentemente, existe un malentendido que no se muy bien como aclarar.
Al mismo tiempo, también me resulta intimidante encontrarme rodeada de personas cuya formación es, teóricamente, superior a la mía, y que han sido capaces de terminar su carrera y superar una oposición a un cuerpo superior. No me acompleja, más bien me siento como una impostora, como si pretendiera ser algo que no soy.
Es curioso como se entremezclan los sentimientos, como se puede disfrutar y sufrir a la vez. También es llamativo cuán dados somos a juzgar por las apariencias, o como dicen los ingleses, a juzgar el libro por su cubierta.
Tal vez, algún día, las apariencias lleguen a ser verdad...o no.
Más sobre Endeavour
Me temo que la lanzadera Endeavour no llegó a despegar cuando estaba previsto. un problema en un circuito escondido en una parte remota de la popa de la nave obligó a desmontar los tanques de combustible para acceder al dichoso circuito y, en consecuencia, a retrasar el lanzamiento hasta el próximo lunes cuatro minutos antes de las tres de la tarde, hora española.
Dios mediante, si ningún otro fallo técnico obliga a otro retraso, Endeavour iniciará pues su último viaje alrededor de la tierra.
Dios mediante, si ningún otro fallo técnico obliga a otro retraso, Endeavour iniciará pues su último viaje alrededor de la tierra.
domingo, 1 de mayo de 2011
Aplazamiento sine die del lanzamiento de la nave Endeavour
Tristemente el lanzamiento ha tenido que ser aplazado por problemas eléctricos que no han podido ser resueltos tan rapidamente como se pensaba en un principio. El primer aplazamiento se realizó el viernes con el objetivo de despegar el lunes, sin embargo, este segundo aplazamiento es de momento sin fijar una nueva fecha para el despegue.
Mientras tanto os dejo esta impresionante foto, de la Agencia EFE y publicada en El Mundo.es, que muestra la nave en su lugar de despegue mientras una tormenta, de las muchas que están literalmente asolando los Estados Unidos, se desata a su alrededor.
Mientras tanto os dejo esta impresionante foto, de la Agencia EFE y publicada en El Mundo.es, que muestra la nave en su lugar de despegue mientras una tormenta, de las muchas que están literalmente asolando los Estados Unidos, se desata a su alrededor.
jueves, 28 de abril de 2011
Space Shuttle Endeavour
Una breve nota para anunciar el último vuelo de la nave Endeavour. Despegará, Dios mediante, mañana viernes a las 21:47, hora española, desde Cabo Cañaveral, y como es costumbre se podrá observar en directo a través de la página web de la Nasa, http://www.nasa.gov/. Sé que habrá mucha gente pendiente de la boda del heredero del heredero de la corona de Inglaterra, pero se pueden seguir ambos eventos perfectamente y, en cierto modo, ambos tienen un aura de romanticismo, a mi modo de ver.
domingo, 17 de abril de 2011
Mis queridos vencejos
Hace un par de días comencé a escuchar sus chillidos. Tímidos, apenas media docena de pájaros, el adelanto de los que suelen retornar todos los años a criar entre nuestros tejados. Es un símbolo inequívoco de la primavera. Su presencia anuncia días más largos, calor, la promesa de un nuevo comienzo. Todos esos pollos que nacerán y antes de acabar el verano regresaran con sus padres a las tierras donde pasarán el invierno.
Cuando llegan estos días no puedo dejar de buscar entre todos los sonidos ese chillido característico, y cuando por fin lo encuentro me inunda una alegría indefinible, dulce, inocente, y corro a la ventana a ver su silueta de avión hacer piruetas en el aire.
Tal vez sea el único evento realmente natural que queda en la ciudad, y quizá sea por eso que me resulta tan fascinante. Si algún día no vuelven no quiero, ni puedo, imaginar la tristeza que me produciría su ausencia. Este año han vuelto...
Cuando llegan estos días no puedo dejar de buscar entre todos los sonidos ese chillido característico, y cuando por fin lo encuentro me inunda una alegría indefinible, dulce, inocente, y corro a la ventana a ver su silueta de avión hacer piruetas en el aire.
Tal vez sea el único evento realmente natural que queda en la ciudad, y quizá sea por eso que me resulta tan fascinante. Si algún día no vuelven no quiero, ni puedo, imaginar la tristeza que me produciría su ausencia. Este año han vuelto...
domingo, 10 de abril de 2011
La oscuridad
Acabo de leer un artículo sobre las personas que están trabajando en la central nuclear de Fukushima tratando de controlar los escapes de agua y estabilizar el reactor. Lo que más miedo les daba era la oscuridad, no era la dificultad de trabajo en sí, tampoco el riesgo que están corriendo al estar expuestos a la radiación. No, lo que más le imponía era la oscuridad.
En otro artículo veo la foto de un bombero que ha estado apagando el fuego en un centro comercial en China. Está vestido de amarillo y destaca entre los restos ennegrecidos de lo que fue un luminoso centro comercial. Lo que más me llama la atención es la oscuridad.
Los niños suelen tener miedo a la oscuridad y algunos adultos nunca logran deshacerse de ese miedo nunca.
Hay oscuridades que parece que incluso absorven la luz, se la tragan como si fueran agujeros negros. La oscuridad después de un incendio tiene ese carácter. El hollín, las cenizas parecen ser esponjas que absorven la luz y convierten los restos en algo aún más lóbrego, ominoso, desgarrador. Parece el summún de la destrucción. Creo que no hay nada más desolador que el fuego. Ese fuego que cuando arde nos atrae como si fuéramos polillas, que nos fascina porque creemos poder controlarlo, pero que cuando se revela a ese supuesto sometimiento destruye con tanta furia, con tanta saña, que hasta acaba con la luz que antes derrochó. No deja más que oscuridad, una oscuridad muy oscura, una negrura infinita.
En otro artículo veo la foto de un bombero que ha estado apagando el fuego en un centro comercial en China. Está vestido de amarillo y destaca entre los restos ennegrecidos de lo que fue un luminoso centro comercial. Lo que más me llama la atención es la oscuridad.
Los niños suelen tener miedo a la oscuridad y algunos adultos nunca logran deshacerse de ese miedo nunca.
Hay oscuridades que parece que incluso absorven la luz, se la tragan como si fueran agujeros negros. La oscuridad después de un incendio tiene ese carácter. El hollín, las cenizas parecen ser esponjas que absorven la luz y convierten los restos en algo aún más lóbrego, ominoso, desgarrador. Parece el summún de la destrucción. Creo que no hay nada más desolador que el fuego. Ese fuego que cuando arde nos atrae como si fuéramos polillas, que nos fascina porque creemos poder controlarlo, pero que cuando se revela a ese supuesto sometimiento destruye con tanta furia, con tanta saña, que hasta acaba con la luz que antes derrochó. No deja más que oscuridad, una oscuridad muy oscura, una negrura infinita.
lunes, 4 de abril de 2011
¿Quién soy yo?
Es una pregunta recurrente. ¿Tengo, acaso, varios yos o son distintas caras de un único y mismo yo? ¿qué es el yo? ¿conocemos nuestro yo de verdad? ¿conocen los demás nuestro yo al completo o solo uno de ellos? ¿o solo una de sus caras?
¿Qué es el yo? Quiza esta debiera ser la pregunta de partida. El yo puede ser un conjunto de rasgos de carácter y personalidad que definen a una persona y que la diferencia de otros yos, de otras personas. Por otro lado, el yo puede tener un comportamiento particular diferenciado según en qué lugar se encuentre. Esto sería, pues, una de las caras del yo.
De la experiencia he deducido una respuesta como punto de partida. No nos comportamos igual en casa que en el trabajo, por ejemplo. ¿Quiere ello decir que tenemos un yo para casa y otro para el trabajo, o solo son facetas del mismo yo? Hete aquí el quid de la cuestión. Si nuestro comportamiento es lo suficientemente diferente de un lugar a otro, se podría deducir que nos encontraríamos frente a dos yos distintos, dos personalidades. Un yo puede ser, pongamos por caso, taciturno en casa y alegre y desenvuelto en el trabajo. ¿O este ejemplo serían dos yos? El yo taciturno y el yo desenvuelto. ¿Por qué? ¿A qué se debe esto?
¿Pueden, acaso, las circunstancias determinar un yo de varias caras o varios yos distintos? ¿Hasta que punto influyen los factores ajenos, externos en la formación y exhibición del yo? ¿Es el yo, como decía Ortega, el yo y su circunstancia?
Preguntas y más preguntas. ¿Y a qué venía todo esto?
¿Qué es el yo? Quiza esta debiera ser la pregunta de partida. El yo puede ser un conjunto de rasgos de carácter y personalidad que definen a una persona y que la diferencia de otros yos, de otras personas. Por otro lado, el yo puede tener un comportamiento particular diferenciado según en qué lugar se encuentre. Esto sería, pues, una de las caras del yo.
De la experiencia he deducido una respuesta como punto de partida. No nos comportamos igual en casa que en el trabajo, por ejemplo. ¿Quiere ello decir que tenemos un yo para casa y otro para el trabajo, o solo son facetas del mismo yo? Hete aquí el quid de la cuestión. Si nuestro comportamiento es lo suficientemente diferente de un lugar a otro, se podría deducir que nos encontraríamos frente a dos yos distintos, dos personalidades. Un yo puede ser, pongamos por caso, taciturno en casa y alegre y desenvuelto en el trabajo. ¿O este ejemplo serían dos yos? El yo taciturno y el yo desenvuelto. ¿Por qué? ¿A qué se debe esto?
¿Pueden, acaso, las circunstancias determinar un yo de varias caras o varios yos distintos? ¿Hasta que punto influyen los factores ajenos, externos en la formación y exhibición del yo? ¿Es el yo, como decía Ortega, el yo y su circunstancia?
Preguntas y más preguntas. ¿Y a qué venía todo esto?
domingo, 3 de abril de 2011
La lluvia en los cristales
Tarde de lluvia. Primero ha sido la luz blanca que se filtra a través de las nubes grises. Ese gris a que a algunos les parece tan ominoso. Esa luz y ese gris que me resulta tan difícil capturar en fotografía.
La lluvia cae suavemente ahora. Durante algunos momentos ha caído fuerte, atronadora, como un millón de dedos tamborileando en el techo y en los cristales. Llamando. Entonces bajo el sonido de la televisión y escucho. Me acurruco en el sofá. Miro mis plantas que sufren estoicamente el chaparrón. Por un lado les gusta, apaga su sed, por otro sufren, a veces sus hojas se tronchan, incapaces de sostener por más tiempo el empuje de las gotas, como pequeñas puñaladas. El viento empuja las gotas, las gira aquí y allá, caprichoso, tornadizo, ¿juguetón?...
Las gotas exhaustas se deslizan por el cristal, se van desmadejando dejando partes de sí según bajan, un rastro efímero.
Tarde de lluvia...
La lluvia cae suavemente ahora. Durante algunos momentos ha caído fuerte, atronadora, como un millón de dedos tamborileando en el techo y en los cristales. Llamando. Entonces bajo el sonido de la televisión y escucho. Me acurruco en el sofá. Miro mis plantas que sufren estoicamente el chaparrón. Por un lado les gusta, apaga su sed, por otro sufren, a veces sus hojas se tronchan, incapaces de sostener por más tiempo el empuje de las gotas, como pequeñas puñaladas. El viento empuja las gotas, las gira aquí y allá, caprichoso, tornadizo, ¿juguetón?...
Las gotas exhaustas se deslizan por el cristal, se van desmadejando dejando partes de sí según bajan, un rastro efímero.
Tarde de lluvia...
domingo, 6 de marzo de 2011
Ellison Kalilyl King
Hoy quiero dedicarle esta humilde entrada a Ellison. Ellison nació el 18 de marzo de 2006 y murió el 18 de marzo de 2006. Pasó 10 horas en este mundo. En esas 10 horas recibió todo el amor que una madre es capaz de dar. Ellison fue recibida con los brazos abiertos y entregada a Dios para que recibiera aún más amor. Ellison fue un milagro.
No sé como expresar la ternura que me produce ver su foto, se me encoje el corazón y los ojos se me nublan con las lágrimas. La preciosa Ellison.
No sé como expresar la ternura que me produce ver su foto, se me encoje el corazón y los ojos se me nublan con las lágrimas. La preciosa Ellison.
sábado, 5 de marzo de 2011
La caras de la amistad
El otro día, durante una clase de inglés en que discutíamos el tema de las drogas y sus efectos, se suscito una cuestión muy interesante, qué clase de amistad es aquella en que un amigo no advierte a otro amigo de un peligro, por ejemplo. La conclusión fue más bien triste: no nos gusta escuchar ciertas cosas y cuando un amigo, que lo es de verdad y te quiere bien, te dice lo que no quieres oír le das la espalda, lo apartas porque es más fácil seguir fingiendo que no pasa nada, o que se controla una situación, y al final se rompe la amistad, la que debiera ser más valiosa, aquella que debiéramos preservar contra viento y marea, la de ese amigo que no te abandona ante la adversidad, la de ese amigo que se alegra de tus alegrías y se entristece con tus penas, la de ese amigo al que debiéramos responder con la misma moneda.
Ello me lleva a pensar que, en un momento u otro de la vida, todos hemos actuado, y lo volveremos a hacer así, dejando a los amigos de verdad por el camino, bien porque no queremos escuchar las verdades que por verdadero amor y lealtad nos ponen delante de los ojos, bien porque han tratado de prevenirnos de ese peligro que nos acecha y hemos preferido abandonar a ese amigo porque no nos ha gustado aquello que intentaba decir con la intención de evitar un dolor mayor. No nos gusta que nos pongan un espejo delante, no nos gusta que nos avisen del mal en que podemos caer, no nos gusta, en fin, la verdad desnuda, esa que solo un amigo de verdad tendrá el valor de decirnos, aunque sepa que no lo vamos a digerir bien, aunque sepa que vamos a poner mala cara, que nos vamos a enfadar. En cambio, mantenemos la "amistad", si es que se puede considerar tal, con aquellos que nos adulan, que nos dan la razón o que nos divierten, aunque esa amistad no sea más que un acto social superficial e inane. Somos necios, egocéntricos y recelosos, sobre todo de aquellos que más y mejor nos quieren, y preferimos lo superficial sin crítica a lo profundo que nos ama pese a nuestros defectos y que nos ayudaría a corregirlos. Somos soberbios y orgullosos y no nos dejamos querer, pero, así es la vida. Somos, como siempre, tristemente , y humanos.
Ello me lleva a pensar que, en un momento u otro de la vida, todos hemos actuado, y lo volveremos a hacer así, dejando a los amigos de verdad por el camino, bien porque no queremos escuchar las verdades que por verdadero amor y lealtad nos ponen delante de los ojos, bien porque han tratado de prevenirnos de ese peligro que nos acecha y hemos preferido abandonar a ese amigo porque no nos ha gustado aquello que intentaba decir con la intención de evitar un dolor mayor. No nos gusta que nos pongan un espejo delante, no nos gusta que nos avisen del mal en que podemos caer, no nos gusta, en fin, la verdad desnuda, esa que solo un amigo de verdad tendrá el valor de decirnos, aunque sepa que no lo vamos a digerir bien, aunque sepa que vamos a poner mala cara, que nos vamos a enfadar. En cambio, mantenemos la "amistad", si es que se puede considerar tal, con aquellos que nos adulan, que nos dan la razón o que nos divierten, aunque esa amistad no sea más que un acto social superficial e inane. Somos necios, egocéntricos y recelosos, sobre todo de aquellos que más y mejor nos quieren, y preferimos lo superficial sin crítica a lo profundo que nos ama pese a nuestros defectos y que nos ayudaría a corregirlos. Somos soberbios y orgullosos y no nos dejamos querer, pero, así es la vida. Somos, como siempre, tristemente , y humanos.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Silencios
Me prometo no volver a hablar, pero las palabras se escapan de mi boca como el agua por entre los dedos, es imposible mantenerlas dentro. Dicen que uno es dueño de sus silencios, pero no es tan fácil, los silencios tienen vida propia, y suelen llevarte la contraria. Cuando quieres hablar aparecen, testarudos, y se imponen, te roban las palabras antes de que salgan de tu boca, las esconden en el rincón más lejano del cerebro, más oscuro para que te pierdas por el camino. En cambio, cuando crees que debes callar, deciden escabullirse, dejándote a la intemperie, abriendo las puertas del reservorio de palabras de manera que es imposible retenerlas, se agolpan en la boca y ejercen una presión tal que las pronuncias sin darte cuenta y te escuchas a ti mismo decir lo que ni siquiera has llegado a pensar.
¿Quién dijo que uno era dueño de sus silencios?
¿Quién dijo que uno era dueño de sus silencios?
jueves, 24 de febrero de 2011
Fascinante
El despegue de la nave Discovery ha ido bien. Ha sido muy emocionante, como siempre, aunque quizá un poco más sentimental sabiendo que este es su último vuelo.
Es fascinante observar como se eleva majestuosa, elegante, sin aparente esfuerzo a pesar de que está propulsada por unos motores que producen toneladas de potencia motriz.
En ella viajan 6 tripulantes. En unas 24 horas se acoplará a la Estación Espacial Internacional.
Está previsto que aterrice de vuelta a la tierra el día 7 de marzo a las 17:50 (hora española).
Es fascinante observar como se eleva majestuosa, elegante, sin aparente esfuerzo a pesar de que está propulsada por unos motores que producen toneladas de potencia motriz.
En ella viajan 6 tripulantes. En unas 24 horas se acoplará a la Estación Espacial Internacional.
Está previsto que aterrice de vuelta a la tierra el día 7 de marzo a las 17:50 (hora española).
miércoles, 23 de febrero de 2011
Si fuera posible desdoblarse...
Hay veces en cuando estoy hablando y veo que los demás me observan me gustaría ser capaz de desdoblarme y ver lo que los otros están viendo. Ver mis gestos, oír mi voz como si no fuera yo. Entonces me pregunto ¿qué es lo que vería? ¿me gustaría lo que viera? ¿y si no me gustara?.
Por un lado sería muy interesante, saber como nos ven los demás, como nos perciben, ver gestos que hacemos y de los que no somos conscientes. Por otro lado podría ser muy humillante, o edificante, según se mire, porque nos podría servir para corregir aquellos defectos, aquellas cosas que puede resultar molestas para los demás.
O puede que sea mejor que no nos veamos.
Por un lado sería muy interesante, saber como nos ven los demás, como nos perciben, ver gestos que hacemos y de los que no somos conscientes. Por otro lado podría ser muy humillante, o edificante, según se mire, porque nos podría servir para corregir aquellos defectos, aquellas cosas que puede resultar molestas para los demás.
O puede que sea mejor que no nos veamos.
lunes, 21 de febrero de 2011
Próximo lanzamiento de la nave Discovery
El próximo jueves a las 10:50 de la noche (hora española) despegará la misión STS-133 de las lanzaderas espaciales con la nave Discovery, para su último vuelo.
Una nueva despedida. El fin de una era, como cuando desaparecieron las máquinas de vapor, solo que ahora no hay nada más moderno que las sustituya.
La misión les llevará a la Estación Espacial Internacional. Por primera vez un astronauta viajará en dos misiones consecutivas debido a que otro miembro de la tripulación sufrió un accidente que no le permite participar en la misión.
Una nueva despedida. El fin de una era, como cuando desaparecieron las máquinas de vapor, solo que ahora no hay nada más moderno que las sustituya.
La misión les llevará a la Estación Espacial Internacional. Por primera vez un astronauta viajará en dos misiones consecutivas debido a que otro miembro de la tripulación sufrió un accidente que no le permite participar en la misión.
"Before the worst" by The Script
Songwriters: O Donoghue, Daniel John; Power, Glen Joseph; Sheehan, Mark Anthony
It's been a while since the two of us talked
About a week since the day you walked
Knowing things would never be the same
With your empty heart and mine full of pain
So explain to me, how it came to this
Take it back to the night we kissed
It was Dublin city on a Friday night
You were vodkas and cokes, I was Guinness all night
We were sitting with our backs against the world
Saying things that we thought but never heard
Who would have thought it would end up like this?
Where everything we talked about is gone
And the only chance we have of moving on
Was trying to take it back before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
There was a time, that we'd stay up all night
Best friends talking 'til the daylight
Took the joys alongside the pain
With not much to lose but so much to gain
Are hearing me? Cause I don't wanna miss,
That you would drift on memory bliss
It was Grafton Street on a rainy night
I was down on one knee and you where mine for life
We we're thinking we would never be apart
With your name tattooed across my heart
Who would have thought it would end up like this?
Where everything we talked about is gone
And the only chance we have of moving on
Was trying to take it back before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
If the clouds don't clear
Then we'll rise above it, we'll rise above it
Heavens gate is so near
Come walk with me through
Just like we used to, just like we used to
Lets take it back
Before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
It's been a while since the two of us talked
About a week since the day you walked
Knowing things would never be the same
With your empty heart and mine full of pain
So explain to me, how it came to this
Take it back to the night we kissed
It was Dublin city on a Friday night
You were vodkas and cokes, I was Guinness all night
We were sitting with our backs against the world
Saying things that we thought but never heard
Who would have thought it would end up like this?
Where everything we talked about is gone
And the only chance we have of moving on
Was trying to take it back before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
There was a time, that we'd stay up all night
Best friends talking 'til the daylight
Took the joys alongside the pain
With not much to lose but so much to gain
Are hearing me? Cause I don't wanna miss,
That you would drift on memory bliss
It was Grafton Street on a rainy night
I was down on one knee and you where mine for life
We we're thinking we would never be apart
With your name tattooed across my heart
Who would have thought it would end up like this?
Where everything we talked about is gone
And the only chance we have of moving on
Was trying to take it back before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
If the clouds don't clear
Then we'll rise above it, we'll rise above it
Heavens gate is so near
Come walk with me through
Just like we used to, just like we used to
Lets take it back
Before it all went wrong
Before the worst, before we met
Before our hearts decide
It's time to love again
Before too late, before too long
Lets try to take it back
Before it all went wrong
"Falling to pieces" by The Script
I'm still alive but I'm barely breathing
Just praying to a God that I don't believe in
'cause I got time while she got freedom
'cause when a heart breaks no it don't break even
Her best days are some of my worst,
She'll find a man and a man who's gonna put her first
While I'm wide awake she's no trouble sleeping
'cause when a heart breaks no it don't break even, even
What am I supposed to do when the best part of me was always you, and
What am I supposed to say when I'm all choked up and you're ok
I'm falling to pieces yeah
I'm falling to pieces
They say that things happen for a reason
But no wise word's gonna stop the bleeding
'Cause she's moved on while I'm still grieving
And when a heart breaks no it don't break even, even ohhhh
And what am I gonna do when the best part of me was always you
And what am I supposed to say when I'm all choked up that you're ok
I'm falling to pieces, yea x2
I'm falling to pieces x2
(I'm still alive but the other one's leaving
'Cause when a heart breaks no it don't break even)
Oh you got his heart and my heart and none of the pain
you took his suitcase - I took the blame
Now I'm trying to make sense of what little remains
Oh cause you left me with no love in order to my name
I'm still alive but I'm barely breathing
Just praying to a God that I don't believe in
'Cause I got time while she got freedom
'Cause when a heart breaks no it don't break no it don't break no it don't break even
And what am I gonna do when the best part of me was always you
And what am I supposed to say when I'm all choked up that you're ok
I'm falling to pieces yeah x2
I'm falling to pieces x2
(I'm still alive but the other one's leaving.)
('Cos when a heart breaks no it don't break even)
Oh it don't break even no,ohh
it don't break even no, ohh
It don't break even no
Just praying to a God that I don't believe in
'cause I got time while she got freedom
'cause when a heart breaks no it don't break even
Her best days are some of my worst,
She'll find a man and a man who's gonna put her first
While I'm wide awake she's no trouble sleeping
'cause when a heart breaks no it don't break even, even
What am I supposed to do when the best part of me was always you, and
What am I supposed to say when I'm all choked up and you're ok
I'm falling to pieces yeah
I'm falling to pieces
They say that things happen for a reason
But no wise word's gonna stop the bleeding
'Cause she's moved on while I'm still grieving
And when a heart breaks no it don't break even, even ohhhh
And what am I gonna do when the best part of me was always you
And what am I supposed to say when I'm all choked up that you're ok
I'm falling to pieces, yea x2
I'm falling to pieces x2
(I'm still alive but the other one's leaving
'Cause when a heart breaks no it don't break even)
Oh you got his heart and my heart and none of the pain
you took his suitcase - I took the blame
Now I'm trying to make sense of what little remains
Oh cause you left me with no love in order to my name
I'm still alive but I'm barely breathing
Just praying to a God that I don't believe in
'Cause I got time while she got freedom
'Cause when a heart breaks no it don't break no it don't break no it don't break even
And what am I gonna do when the best part of me was always you
And what am I supposed to say when I'm all choked up that you're ok
I'm falling to pieces yeah x2
I'm falling to pieces x2
(I'm still alive but the other one's leaving.)
('Cos when a heart breaks no it don't break even)
Oh it don't break even no,ohh
it don't break even no, ohh
It don't break even no
Soñar
Tengo necesidad de soñar. Necesito soñar. Necesito algo, un libro, una canción, una película, un viaje o alguien, que hagan volar mi imaginación, que me hagan sentir viva. ¡¡¡Quiero soñar!!!
Me falta el aire. Estoy rodeada de dolor, y necesito una manera de evadirme, de elevarme, de volar, volar con las alas de los sueños, en las nubes de los pensamientos.
La rutina me sofoca. El dolor me apaga como si fuera una vela. Dejo de hacer cosas. Falto a mis obligaciones, pero me veo incapaz de hacer otra que no sea darle vueltas a todo una y otra vez.
Quiero crear un mundo paralelo donde yo decido lo que sucede, si quiero reír o llorar.
Me falta el aire. Estoy rodeada de dolor, y necesito una manera de evadirme, de elevarme, de volar, volar con las alas de los sueños, en las nubes de los pensamientos.
La rutina me sofoca. El dolor me apaga como si fuera una vela. Dejo de hacer cosas. Falto a mis obligaciones, pero me veo incapaz de hacer otra que no sea darle vueltas a todo una y otra vez.
Quiero crear un mundo paralelo donde yo decido lo que sucede, si quiero reír o llorar.
De mis últimas entradas
Últimamente escribo cosas que parecen sacadas de revistas femeninas. Supongo que eso significa que en gran medida soy como el resto de, más o menos, la mitad de la humanidad y nos preocupan las mismas cosas. También hay otras cosas que me preocupan referidas a amigos y relaciones, pero esas no son temas fáciles de tratar en un blog. Para ello debería hacer un ejercicio de honestidad sin precedentes y despojar mi alma de todos esos ropajes con los que la ido revistiendo durante todos estos años. Ahora que se aproxima el carnaval sería como quitarse el disfraz en medio de la fiesta. Hay días que me siento joven y mi cabeza se llena de planes para el futuro más o menos lejano. Otras veces, me sale la vena ¿realista?/¿pesimista? y me da la sensación de que, por muchos planes que haga, para el mundo no soy otra cosa que un ama de casa y madre de familia que no puede aspirar a otra cosa que retirarse en su casa.
Eso no va con mi espíritu. No con la parte brava, al menos. Pero también tengo una parte, digamos, cobarde. ¿Y si por querer hacer aquello que me gusta me doy un batacazo? ¿Estaré en condiciones de aguantarlo? ¿Sería capaz de soportar que mis últimos sueños quedaran hechos añicos?
A medida que he ido cumpliendo años he sido más consciente de mis limitaciones, pero también de mis capacidades, de lo que puedo conseguir y de lo que las circunstancias pueden influir en nuestros deseos y aspiraciones. Recuerdo los trenes que he dejado pasar, las oportunidades perdidas, y me pregunto como hubiera cambiado mi vida de haber seguido otros derroteros. No me arrepiento de lo que he hecho, y si de algunas cosas que debía haber hecho y no hice. También tengo miedo de proyectar mis ilusiones en mis hijos sin dejarles seguir su propio instinto (pero también me asusta que sigan su instinto y se estrellen).
El futuro, esa gran incógnita.
Eso no va con mi espíritu. No con la parte brava, al menos. Pero también tengo una parte, digamos, cobarde. ¿Y si por querer hacer aquello que me gusta me doy un batacazo? ¿Estaré en condiciones de aguantarlo? ¿Sería capaz de soportar que mis últimos sueños quedaran hechos añicos?
A medida que he ido cumpliendo años he sido más consciente de mis limitaciones, pero también de mis capacidades, de lo que puedo conseguir y de lo que las circunstancias pueden influir en nuestros deseos y aspiraciones. Recuerdo los trenes que he dejado pasar, las oportunidades perdidas, y me pregunto como hubiera cambiado mi vida de haber seguido otros derroteros. No me arrepiento de lo que he hecho, y si de algunas cosas que debía haber hecho y no hice. También tengo miedo de proyectar mis ilusiones en mis hijos sin dejarles seguir su propio instinto (pero también me asusta que sigan su instinto y se estrellen).
El futuro, esa gran incógnita.
Una cana al aire, sí pero...
El otro día salió a relucir en una tertulia que mantenía con unos amigos si seriamos capaces de perdonar un desliz de nuestra pareja.
Ello me llevó a otra disquisición: llegados a cierta edad, es más probable que sea el hombre el que se eche la canita al aire que la mujer, y aún más probable que el hombre lo haga con una mujer más joven, porque, nos guste o no, una mujer de cierta edad deja de ser atractiva para hombres más jóvenes. Ello tiene sentido desde el punto de vista animal y reproductivo, ya que el hombre no tiene limitada en el tiempo su capacidad reproductiva mientras que la mujer, una vez llegada a la menopausia deja de ser fértil (aún cuando los tratamientos hoy en día ofrezcan soluciones un tanto rocambolescas). Vamos que hablando en plata, pasados los cuarenta las mujeres no nos comemos un rosco. Ellos son los maduritos interesantes y las mujeres somos las madres/abuela y cualquier hombre que se relacione con una mujer mayor que él, especialmente si la diferencia es apreciable, será casi automáticamente considerado como necesitado de protección y que busca una segunda madre. Fuera de la capacidad reproductiva no se considera que una mujer "madura" pueda tener algo que ofrecer con respecto a una relación que no sea ejercer de madre. La conversación, el sexo sin problemas, la inteligencia, los gustos compartidos no se consideran atractivos suficientes para justificar ese tipo de relaciones. Y eso cuando no se considera directamente al hombre como un chulo que se está aprovechando de la pobre incauta, deslumbrada por la juventud de su efebo.
No puedo evitar tener en mente "El graduado" y a Demi Moore. Qué Warren Beatty se casará ya casi en su senectud con Anette Benning a la que sacaba 21 años fue considerado en su día un hecho fascinante y se alababa la capacidad de la mujer de domar al mujeriego empedernido. Qué Demi Moore se casara con Ashton Kutcher al que saca 16 años es todavía considerado prácticamente como corrupción de menores, y mucha gente está esperando cualquier signo de desavenencia para decir que se van a separar, porque no es aceptable que sigan juntos. Es algo que transmiten los medios de comunicación y que se repite en los comentarios de la gente.
Tenemos tan asumido lo que "debe ser" que es no es fácil que las personas cambien de mentalidad.
Ello me llevó a otra disquisición: llegados a cierta edad, es más probable que sea el hombre el que se eche la canita al aire que la mujer, y aún más probable que el hombre lo haga con una mujer más joven, porque, nos guste o no, una mujer de cierta edad deja de ser atractiva para hombres más jóvenes. Ello tiene sentido desde el punto de vista animal y reproductivo, ya que el hombre no tiene limitada en el tiempo su capacidad reproductiva mientras que la mujer, una vez llegada a la menopausia deja de ser fértil (aún cuando los tratamientos hoy en día ofrezcan soluciones un tanto rocambolescas). Vamos que hablando en plata, pasados los cuarenta las mujeres no nos comemos un rosco. Ellos son los maduritos interesantes y las mujeres somos las madres/abuela y cualquier hombre que se relacione con una mujer mayor que él, especialmente si la diferencia es apreciable, será casi automáticamente considerado como necesitado de protección y que busca una segunda madre. Fuera de la capacidad reproductiva no se considera que una mujer "madura" pueda tener algo que ofrecer con respecto a una relación que no sea ejercer de madre. La conversación, el sexo sin problemas, la inteligencia, los gustos compartidos no se consideran atractivos suficientes para justificar ese tipo de relaciones. Y eso cuando no se considera directamente al hombre como un chulo que se está aprovechando de la pobre incauta, deslumbrada por la juventud de su efebo.
No puedo evitar tener en mente "El graduado" y a Demi Moore. Qué Warren Beatty se casará ya casi en su senectud con Anette Benning a la que sacaba 21 años fue considerado en su día un hecho fascinante y se alababa la capacidad de la mujer de domar al mujeriego empedernido. Qué Demi Moore se casara con Ashton Kutcher al que saca 16 años es todavía considerado prácticamente como corrupción de menores, y mucha gente está esperando cualquier signo de desavenencia para decir que se van a separar, porque no es aceptable que sigan juntos. Es algo que transmiten los medios de comunicación y que se repite en los comentarios de la gente.
Tenemos tan asumido lo que "debe ser" que es no es fácil que las personas cambien de mentalidad.
domingo, 20 de febrero de 2011
Sobre "El encantador de perros"
Los sábados y domingos por la mañana hay un programa de televisión del que disfruto enormemente. Se trata de "El encantador de perros". A mi siempre me han gustado los perros, a pesar de que nunca he llegado a tener uno, y de que en teoría me dan alergia. Lo que me gusta de ese programa es que se dedica a recordarnos lo que es puro sentido común, que los perros son animales, que hay que tratarlos como animales y que humanizarlos solo trae problemas. En el programa se ven casos verdaderamente difíciles, extremos los llama el encantador, el siempre sensato Cesar Millan, porque se intenta razonar con los perros como si fueran humanos, como si fueran niños, y no lo son. Desde que vivimos en la ciudad a los seres humanos se nos ha ido olvidando lo que es la naturaleza, lo que son los animales y tendemos a tratarlos, ya sean perros, gatos, hurones, pájaros, etc. como si fueran hijos nuestros -en muchos casos sustituyen sin ambages a los hijos que no se han podido o querido tener-, y ello tiene consecuencias en el comportamiento de los animales que se debaten entre su naturaleza animal y un humano que los tratan como iguales, cuando evidentemente no lo son. Cesar Millan se pasa el tiempo diciendo y repitiendo que son animales y que eso es algo que no se debe olvidar. Le fastidia profundamente, y no lo esconde, ver a perros vestidos -disfrazados- como si fueran personas. Y recalca que no es cuestión de fuerza física sino mental, no es el tamaño lo que cuenta, sino la fortaleza mental. Ello se puede observar claramente en los chihuahuas. Son poco más grandes que una rata, pero tan bravos que no les importa ladrarle las cuarenta a perros que les quintuplican el tamaño. Cuestión de convencimiento. En cambio el ser humano, más grande, más fuerte que cualquier perro, más inteligente, se deja arrastrar por la calle por su perro porque no es capaz de imponer su fuerza mental. No sabemos dejar claro quien manda, confundimos el amor con la indisciplina, y la disciplina con castigo. No se quiere menos al perro por someterlo a una disciplina y hacerle obedecer. Y Cesar Millan lo hace. Ama a sus perros, pero porque son perros no porque quiera hacer de ellos humanos en miniatura a cuatro patas. Puro sentido común.
viernes, 18 de febrero de 2011
Soy. Existo.
Soy ¿qué soy? Es una pregunta para la que no tengo una respuesta clara. Creo que soy muchas personas a la vez. A veces soy lo que otros necesitan, o mejor lo que yo creo que necesitan que sea. Otras veces soy lo que otros odian que sea. Algunas veces puede que sea yo, pero mi yo es cambiante. A veces está triste, otras alegre. Unas veces serena y otras es un manojo de nervios. Mi yo es casi siempre contenido. Algunas veces lee compulsívamente, otras prefiere la música. Tiene infinidad de intereses, una cierta tendencia a la dispersión. Sociable pero amante de la soledad en ocasiones. Egoísta pero generoso con mesura. Paciente pero no demasiado perseverante. Locuaz pero reservado. Leal pero no posesivo. Luminoso pero con sombras. Realista pero soñador. Enamoradizo pero fiel. Femenino pero masculino. Clásico pero extravagante.
Un montón de contradicciones. Pero mi yo también es lo que otros ven. ¿Y qué ven? No lo sé. Es muy posible que cada uno veo un yo distinto. ¿Soy también esos yos? Sí y no. Son una parte de mi yo. Son mi reacción a sus yos. Son mi yo de ese momento. El yo que vive en ese momento. Pero a medida que pase el tiempo, que viva, seré otro yo, el mismo en esencia pero distinto, moldeado por las experiencias, por los sentimientos del momento.
¿Qué soy yo? Una pregunta sin respuesta.
Un montón de contradicciones. Pero mi yo también es lo que otros ven. ¿Y qué ven? No lo sé. Es muy posible que cada uno veo un yo distinto. ¿Soy también esos yos? Sí y no. Son una parte de mi yo. Son mi reacción a sus yos. Son mi yo de ese momento. El yo que vive en ese momento. Pero a medida que pase el tiempo, que viva, seré otro yo, el mismo en esencia pero distinto, moldeado por las experiencias, por los sentimientos del momento.
¿Qué soy yo? Una pregunta sin respuesta.
De la creatividad y el arte
Arco. Feria de Arte Contemporáneo.
Este evento siempre despierta en mi sentimientos confusos, encontrados, y una serie de preguntas: ¿qué es el arte? ¿es la creatividad arte o es el arte creatividad? ¿es posible el arte sin la creatividad?
Yo tengo que reconocer que el arte moderno/contemporáneo en general me parece un fraude, una pose alimentada por marchantes que hacen negocios millonarios y esnobs que se las dan de entendidos, los grandes coleccionistas. No experimento ninguna sensación, aparte de un sentimiento de engaño, frente a la mayoría de las "creaciones" que producen los artistas contemporáneos. No veo habilidad, técnica, trabajo, estudio. No veo nada admirable. Ciertamente se puede observa cierta imaginación o creatividad en algunas obras, pero más parece un arranque espontáneo que el resultado de un trabajo, fruto de un estudio, de un talento más profundo que una imaginación fecunda.
Yo considero que el arte es una combinación de talento, trabajo e imaginación. No todo el mundo está dotado para las mismas cosas. En la pintura clásica o la escultura, por ejemplo, se puede ver el talento, la habilidad, el trabajo y la imaginación, y ello produce admiración y emoción.
Cuatro rayas en un lienzo o grandes esculturas de hierro sin forma definida no me emocionan, no me inspiran ninguna admiración. Ciertamente pueden ser el producto de una mente muy imaginativa, y atrevida, pero eso, para mí, no es arte, no apela a mis sentidos, me resulta vacua.
Este evento siempre despierta en mi sentimientos confusos, encontrados, y una serie de preguntas: ¿qué es el arte? ¿es la creatividad arte o es el arte creatividad? ¿es posible el arte sin la creatividad?
Yo tengo que reconocer que el arte moderno/contemporáneo en general me parece un fraude, una pose alimentada por marchantes que hacen negocios millonarios y esnobs que se las dan de entendidos, los grandes coleccionistas. No experimento ninguna sensación, aparte de un sentimiento de engaño, frente a la mayoría de las "creaciones" que producen los artistas contemporáneos. No veo habilidad, técnica, trabajo, estudio. No veo nada admirable. Ciertamente se puede observa cierta imaginación o creatividad en algunas obras, pero más parece un arranque espontáneo que el resultado de un trabajo, fruto de un estudio, de un talento más profundo que una imaginación fecunda.
Yo considero que el arte es una combinación de talento, trabajo e imaginación. No todo el mundo está dotado para las mismas cosas. En la pintura clásica o la escultura, por ejemplo, se puede ver el talento, la habilidad, el trabajo y la imaginación, y ello produce admiración y emoción.
Cuatro rayas en un lienzo o grandes esculturas de hierro sin forma definida no me emocionan, no me inspiran ninguna admiración. Ciertamente pueden ser el producto de una mente muy imaginativa, y atrevida, pero eso, para mí, no es arte, no apela a mis sentidos, me resulta vacua.
De esas situaciones de la vida...
¿Por qué nos incomoda más tener alrededor a una persona a la que sabemos que gustamos que tener cerca a una persona que sabemos que nos odia? Es una pregunta a la que llevo años dando vueltas. Como regla general nos sentimos mucho más incómodos en el primer caso que en el segundo. Yo tengo varias teorías. En primer lugar, puede ser porque el interés puede no sea mutuo, puede ser que no exista correspondencia entre la admiración/interés/amor que una persona despierta en otra y, salvo egos desmesurados que disfruten se objeto de y/o exijan admiración permanente, y aquí se bifurca la teoría, se pueden dar dos situaciones, o bien que se sienta pena por el admirador o que nos resulte pesada su admiración. En cualquier caso, la libertad queda restringida y, por ello, nos causa incomodidad. También puede ocurrir que el interés sea recíproco pero no equivalente, y ese mismo desequilibrio nos lleve a las dos situaciones antes descritas, si bien me inclino por la preponderancia de la primera, seremos más propensos a la pena, dado que el admirador no nos es indiferente.
Y ¿por qué no nos sentimos tan incómodos con un enemigo? Aquí barajo dos posibilidades, una es que la animadversión nos resulte indiferente -no hay mayor desprecio que no hacer aprecio-, y la otra es que el odio sea mutuo, en cuyo caso, se puede incluso llegar a disfrutar un tanto de hacer sufrir a la otra parte con comportamientos o palabras que le puedan molestar, entretenimiento del que no podríamos disfrutar sin su presencia.
O sea que los humanos somos increíblemente retorcidos.
Y ¿por qué no nos sentimos tan incómodos con un enemigo? Aquí barajo dos posibilidades, una es que la animadversión nos resulte indiferente -no hay mayor desprecio que no hacer aprecio-, y la otra es que el odio sea mutuo, en cuyo caso, se puede incluso llegar a disfrutar un tanto de hacer sufrir a la otra parte con comportamientos o palabras que le puedan molestar, entretenimiento del que no podríamos disfrutar sin su presencia.
O sea que los humanos somos increíblemente retorcidos.
domingo, 13 de febrero de 2011
De porque en este momento me fastidian los cuentos de hadas...
La vida es prosaica. Es triste y no tiene finales felices. Estos últimos días han pasado muchas cosas, y solo dos buenas, pero las buenas apenas pueden compensar la tristeza que me han producido las malas. Muertes, divorcios, desempleo. Me gustaría ver el lado positivo de todo ello pero no lo veo. Otras veces me consolaba leyendo alguna novela con final feliz, pero ahora mismo, ello no me produce más que rabia. ¿A qué se debe esta amargura? ¿Será que me estoy haciendo vieja? Sé que hay muchas cosas por las que dar gracias a Dios, y se las doy. Sé que todo podría ser mucho peor, no hay más que mirar las noticias y ver todo lo que sucede en África, en Haití, en Asía, en Brasil, pero no puedo sustraerme a la pena que me da lo que sucede a mi lado, a las personas que quiero, a las personas que me importan.
sábado, 12 de febrero de 2011
"La librería" de Penelope Fitzgerald (y una curiosidad literaria)
Este es el último libro que acabo de leer completo (tengo unos cuantos empezados). Es una historia pequeñita. Casi diría que un cuento. Es entretenido pero superficial. Los personajes no están definidos en profundidad y uno no llega a entender del todo los motivos de sus comportamientos y echa en falta un mayor desarrollo de dos o tres personajes que podían haber añadido más interés a la historia. Se lee rápido y tiene un par de fallos en la descripción de sendas situaciones, ignoro si se deben a un fallo de traducción o son defecto del manuscrito, ya que no he podido hacerme con el libro en inglés, que era su idioma original.
En fin, no cabe decir mucho más de este libro. La curiosidad me impulsó a leerlo, primero porque fue una recomendación que oír por la radio, lo cual dice mucho de quién lo recomendó, y por otro lado por el parentesco que unía a la autora con un reputadísimo y muy admirado teólogo y sacerdote inglés católico, Ronald Knox.
Por cierto, Ronald Knox escribió este curioso decálogo para el novelista policiaco, una serie de normas que deben cumplir las novelas de misterio. Dichas normas, un total de 10, eran una versión resumida de 20 Leyes escritas anteriormente por Willard Huntington Wright (alias S.S. Van Dine):
1. El criminal debe ser alguien mencionado al principio de la historia, pero no debe ser nadie cuyos pensamientos el lector pudo seguir.
2. Todos los agentes sobrenaturales son descartados rutinariamente.
3. No está permitida la existencia de más de una habitación o pasaje oculto.
4. No pueden usarse venenos que no hayan sido descubiertos hasta la fecha, ni ningún aparato que necesitaría una larga explicación científica al final.
5. En la historia no debe figurar ningún "Chinaman" (Criminal loco que asesina sin ningún motivo, tiene su base en la novela del mismo nombre escrita por Stephen Leather)
6. Ningún accidente puede ayudar al detective, ni él puede tener una inexplicable intuición que resulte ser correcta.
7. El detective no puede cometer el crimen.
8. El detective no puede presentar pruebas que no se produzcan para la inspección del lector.
9. El amigo "estúpido" del detective, el Watson, no puede ocultar los pensamientos que pasan por su mente; su inteligencia debe ser un poco, pero muy poco, ligeramente por debajo del lector medio.
10. Los hermanos gemelos, y los dobles en general, no pueden aparecer a menos que hayamos sido preparados para ello.
En fin, no cabe decir mucho más de este libro. La curiosidad me impulsó a leerlo, primero porque fue una recomendación que oír por la radio, lo cual dice mucho de quién lo recomendó, y por otro lado por el parentesco que unía a la autora con un reputadísimo y muy admirado teólogo y sacerdote inglés católico, Ronald Knox.
Por cierto, Ronald Knox escribió este curioso decálogo para el novelista policiaco, una serie de normas que deben cumplir las novelas de misterio. Dichas normas, un total de 10, eran una versión resumida de 20 Leyes escritas anteriormente por Willard Huntington Wright (alias S.S. Van Dine):
1. El criminal debe ser alguien mencionado al principio de la historia, pero no debe ser nadie cuyos pensamientos el lector pudo seguir.
2. Todos los agentes sobrenaturales son descartados rutinariamente.
3. No está permitida la existencia de más de una habitación o pasaje oculto.
4. No pueden usarse venenos que no hayan sido descubiertos hasta la fecha, ni ningún aparato que necesitaría una larga explicación científica al final.
5. En la historia no debe figurar ningún "Chinaman" (Criminal loco que asesina sin ningún motivo, tiene su base en la novela del mismo nombre escrita por Stephen Leather)
6. Ningún accidente puede ayudar al detective, ni él puede tener una inexplicable intuición que resulte ser correcta.
7. El detective no puede cometer el crimen.
8. El detective no puede presentar pruebas que no se produzcan para la inspección del lector.
9. El amigo "estúpido" del detective, el Watson, no puede ocultar los pensamientos que pasan por su mente; su inteligencia debe ser un poco, pero muy poco, ligeramente por debajo del lector medio.
10. Los hermanos gemelos, y los dobles en general, no pueden aparecer a menos que hayamos sido preparados para ello.
viernes, 11 de febrero de 2011
Cuando uno no sabe expresar lo que siente II
Esta maldita frustración me está inundando de tristeza. Tengo ganas de llorar. Todo va mal. Bueno, todo es una exageración, pero hay muchas cosas que van mal, demasiadas. Me he llevado un par de alegrías, por saber de amigos con los que hacía tiempo que no tenía noticias, pero han llegado otras malas, y su maldad supera la bondad de las otras, y otras cuestiones siguen en una situación fea, que no presagian nada bueno. Maldita elocuencia que me falla. O tal vez no sea la elocuencia, sino cuestión de sinceridad. Es difícil ser sincero. En realidad no nos gusta la sinceridad, tenemos demasiado orgullo para aceptar la verdad pura, simple, sin adulterar. En general necesitamos que nos disfracen la verdad como se les endulza a los niños una medicina para que la tomen, es buena para ellos pero no les gusta y le añadimos azúcar para que se la tomen. La verdad así, sin disfraz, es muy difícil de aceptar, y hay que tener una cierta ¿elocuencia? ¿diplomacia? ¿tacto? ¿habilidad? para decirla de tal manera que sea aceptada por el interlocutor. Además tendemos, inevitablemente, a estar ciegos, sordos e insensibles a las partes de la historia que no sean nuestros propios deseos, sentimientos -heridos o no-, o ambiciones. Tendemos también a dar muchas cosas por sobreentendidas, a evitarlas porque pudieran resultar zonas resbaladizas, sensibles -tal vez dolorosas-, o nos da miedo enfrentarnos a ellas de cara -somos cobardes-, y pasamos de lado, de puntillas, dando lugar al equívoco, al error, al malentendido. Nos aferramos a ciertos convencionalismos para esconder nuestras dudas, nuestros miedos, nuestros rencores. Somos reacios a expresar nuestros verdaderos sentimientos -salvo la ira o ciertas clases de dolor- por miedo al dolor, por miedo al rechazo, por miedo a la soledad. Sin embargo, la soledad es protectora, nos aleja de muchos peligros, sin relaciones no hay dolor, no hay miedo a la perdida porque no hay nada que perder. No hay malos entendidos porque no hay con quién hablar. No hay sobreentendidos, porque todo es silencio y todo está dicho.
Estoy harta de la contención, pero no sé como encauzar el flujo una vez que abriera la compuerta, y el miedo a la inundación me sigue paralizando. ¿Tengo miedo a herir? Sí, pero aún más tengo miedo a resultar herida. Mi coraza es el silencio, el convencionalismo, solo que no es una coraza, se parece más a un embalse donde nadie sabe como regular las compuertas y, o las abran y que sea lo que Dios quiera, o revienta y que Dios nos asista.
Qué difícil resulta encauzar los sentimientos. Cuando surgen son como animales salvajes a los que vamos domando, como una ola (qué canción de Rocío Jurado) que lo cubre todo, que lo inunda todo. Da igual que sea amor, odio, pena, dolor, ira, son todos igual de inmanejables.
¿Cómo expresar lo que apenas podemos manejar?
Estoy harta de la contención, pero no sé como encauzar el flujo una vez que abriera la compuerta, y el miedo a la inundación me sigue paralizando. ¿Tengo miedo a herir? Sí, pero aún más tengo miedo a resultar herida. Mi coraza es el silencio, el convencionalismo, solo que no es una coraza, se parece más a un embalse donde nadie sabe como regular las compuertas y, o las abran y que sea lo que Dios quiera, o revienta y que Dios nos asista.
Qué difícil resulta encauzar los sentimientos. Cuando surgen son como animales salvajes a los que vamos domando, como una ola (qué canción de Rocío Jurado) que lo cubre todo, que lo inunda todo. Da igual que sea amor, odio, pena, dolor, ira, son todos igual de inmanejables.
¿Cómo expresar lo que apenas podemos manejar?
jueves, 10 de febrero de 2011
Cuando uno no sabe cómo expresar lo que siente
Hoy quiero escribir pero me pasan tantas cosas, tengo tanta confusión en la mente, tantas preocupaciones que no sé por dónde empezar. Me preocupan mi marido, mis hijos, mi madre, mis amigos y no hay gran cosa que pueda hacer. Eso me genera mucha frustración. Le doy miles de vueltas a ideas tratando de buscar una solución, algo que pudiera ayudar a cada persona. Todos ellos me importan, me preocupan. Sé que sufren, que están pasando un mal momento y solo puedo escucharles. Alguno pensará que no es poco, pero para el que escucha no es bastante, quisiera poder decir esa palabra justa, mágica, ese consejo perfecto que pudiera aliviar sus penas, su dolor y no lo encuentro. Busco en mi experiencia, en mis recuerdos pero no doy con la clave. ¿Qué clave? La clave. Rezo por ellos, rezo para que Dios me dé elocuencia, gracia, amor para dárselo a todos.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Un amor primario
Una vez, hace ya años, sentí un amor muy fuerte, de una intensidad que no nunca hubiera podido imaginar, que no se parecía en nada a lo que había encontrado descrito en cualquiera de las novelas más o menos románticas que había leído, o a las películas que había visto. Sentirlo no tenía nada que ver con leerlo, verlo o siquiera imaginarlo. Tampoco estaba preparada para sentir algo así, primero porque no lo buscaba, y segundo porque no lo esperaba. Y tampoco se parecía a nada de lo que había sentido antes por otros chicos.
Era, fue, un amor puro, muy puro, altruista, no me importaba nada más que el objeto de mi amor, su bienestar, y desde luego no tenía en consideración el que sus sentimientos hacia pudieran ser recíprocos o no, me bastaba con supiera que yo le amaba con todo lo que mi corazón y mi cerebro, suponiendo que sean distintos órganos amatorios, podían dar de sí. Fue, sin duda, el amor de mi vida. Después de aquello ya no fui la misma, por muchas razones, de la cuales la menos importante fue el que él no me quisiera como yo a él. Fue un amor muy doloroso, y fue un aprendizaje provechoso. Por primera vez en mi vida desee de verdad a un hombre y desee entregarme a él sin contemplaciones. El sexo hasta entonces era algo de lo que todo el mundo hablaba pero carecía de sentido para mi, no me producía gran interés, ni excitación. Por esa misma razón no concibo el sexo sin amor. Habrá muchos que sean capaces de obtener satisfacción del sexo por el sexo, no lo dudo, pero para mí es un ejercicio vacuo, carente de sentido, salvo los segundos que pueda durar el éxtasis, que no merecen tanto esfuerzo.
Lloré mucho por ese amor. Y recé, recé por su felicidad, por su salud, por él. Le agradecí sus atenciones, su cariño, su sinceridad. Con el tiempo aprendí que había muchas razones por las que nunca hubiera funcionado bien esa relación, que el amor aun cuando sea igualmente fuerte por ambas partes no puede suplir o compensar la lucha de dos caracteres opuestos e igualmente fuertes. Menos aún cuando el amor es grande en un lado pero más leve en el otro. Aún le amo, le amaré siempre, por que sí y por alguna otra razón que solo me incumbe a mi. A pesar de los que han venido después nada podrá hacer que le olvide o le deje de amar, porque el amor que sentí por él fue tan grande, tan denso, tan fuerte, tan ingenuo, tan dulce, tan amargo, que algo así no se puede olvidar ni borrar, deja una huella, cicatriz, o como se le quiera llamar que es imposible. AMOR con mayúsculas. Desinteresado, fútil, torpe, ciego, pero genial, portentoso, delirante, loco, sincero, colosal, inconmensurable, total.
Solo espero que un día nos encontremos en el cielo, sin que nadie nos vea, y poder verle y hablar con él otra vez, y charlar, y discutir y oler su piel. Hasta eso me gustaba. Un amor primario.
Era, fue, un amor puro, muy puro, altruista, no me importaba nada más que el objeto de mi amor, su bienestar, y desde luego no tenía en consideración el que sus sentimientos hacia pudieran ser recíprocos o no, me bastaba con supiera que yo le amaba con todo lo que mi corazón y mi cerebro, suponiendo que sean distintos órganos amatorios, podían dar de sí. Fue, sin duda, el amor de mi vida. Después de aquello ya no fui la misma, por muchas razones, de la cuales la menos importante fue el que él no me quisiera como yo a él. Fue un amor muy doloroso, y fue un aprendizaje provechoso. Por primera vez en mi vida desee de verdad a un hombre y desee entregarme a él sin contemplaciones. El sexo hasta entonces era algo de lo que todo el mundo hablaba pero carecía de sentido para mi, no me producía gran interés, ni excitación. Por esa misma razón no concibo el sexo sin amor. Habrá muchos que sean capaces de obtener satisfacción del sexo por el sexo, no lo dudo, pero para mí es un ejercicio vacuo, carente de sentido, salvo los segundos que pueda durar el éxtasis, que no merecen tanto esfuerzo.
Lloré mucho por ese amor. Y recé, recé por su felicidad, por su salud, por él. Le agradecí sus atenciones, su cariño, su sinceridad. Con el tiempo aprendí que había muchas razones por las que nunca hubiera funcionado bien esa relación, que el amor aun cuando sea igualmente fuerte por ambas partes no puede suplir o compensar la lucha de dos caracteres opuestos e igualmente fuertes. Menos aún cuando el amor es grande en un lado pero más leve en el otro. Aún le amo, le amaré siempre, por que sí y por alguna otra razón que solo me incumbe a mi. A pesar de los que han venido después nada podrá hacer que le olvide o le deje de amar, porque el amor que sentí por él fue tan grande, tan denso, tan fuerte, tan ingenuo, tan dulce, tan amargo, que algo así no se puede olvidar ni borrar, deja una huella, cicatriz, o como se le quiera llamar que es imposible. AMOR con mayúsculas. Desinteresado, fútil, torpe, ciego, pero genial, portentoso, delirante, loco, sincero, colosal, inconmensurable, total.
Solo espero que un día nos encontremos en el cielo, sin que nadie nos vea, y poder verle y hablar con él otra vez, y charlar, y discutir y oler su piel. Hasta eso me gustaba. Un amor primario.
La tentación de los lugares comunes
Los escritores aficionados tenemos la perenne tentación de valernos de lugares comunes para expresar lo que de otra manera nos sería difícil o incluso imposible. Nada como un lugar común para sacarnos del apuro. La falta de recursos, de vocabulario, a veces, de paciencia, en ocasiones, nos impulsa a recurrir a la solución fácil. Un lugar común puede ser aceptable de vez en cuando, siempre que su uso no sea tan repetido que convierta en el ritmo que marca la narración.
Yo también peco de usarlos en exceso. Peco de muchos defectos en lo que a escritura se refiere y en general. Intento corregirme, pero no le dedico el tiempo suficiente como para que esas pequeñas correcciones sean perceptibles de una vez para otra.
Además, el exceso de perfeccionismo le restaría placer al hecho mismo de escribir, al privarlo de una parte de la espontaneidad que requiere la expresión de los sentimientos y las emociones.
Como a un interprete principiante, me falta técnica para dotar de matices mi escritura, porque también hace falta tener técnica para poder expresar las emociones en todo su esplendor.
Tal vez, con mucha perseverancia, sea capaz de expresar dignamente algo. Hasta entonces, me tendréis que seguir aguantando, quienes quiera que estéis ahí fuera...o no.
Yo también peco de usarlos en exceso. Peco de muchos defectos en lo que a escritura se refiere y en general. Intento corregirme, pero no le dedico el tiempo suficiente como para que esas pequeñas correcciones sean perceptibles de una vez para otra.
Además, el exceso de perfeccionismo le restaría placer al hecho mismo de escribir, al privarlo de una parte de la espontaneidad que requiere la expresión de los sentimientos y las emociones.
Como a un interprete principiante, me falta técnica para dotar de matices mi escritura, porque también hace falta tener técnica para poder expresar las emociones en todo su esplendor.
Tal vez, con mucha perseverancia, sea capaz de expresar dignamente algo. Hasta entonces, me tendréis que seguir aguantando, quienes quiera que estéis ahí fuera...o no.
miércoles, 2 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Las ventajas de la soledad
Cuanto más vivo más veo las ventajas de la soledad. En soledad no hay peleas, disputas, riñas. No hay malos entendidos, nadie puede malinterpretar tus palabras, o tus gestos, o tus actos. No hay reproches, ni malas caras. ¿Es la felicidad la ausencia de dolor? ¿Es la ausencia de dolor la felicidad? ¿Puede ser dolorosa la soledad o, por el contrario, es la ausencia de dolor? Yo solo sé que ahora me gustaría mucho estar sola.
lunes, 31 de enero de 2011
Al pan, pan, y al vino, vino
Últimamente vengo oyendo en programas de radio y televisión, o leyendo artículos de prensa, e incluso libros unas formas de expresión que, de tan pedantes, resultan ininteligibles y, sin duda, absurdas. Son tan pretendidamente intelectualoides que carecen de todo sentido y resultan simplemente ridículas. La gota que ha colmado mi vaso ha sido un anuncio en radio de la representación de una obra teatral, de la que, aparentemente, se hace una nueva interpretación. El texto es para nota. No lo entiende ni el que lo ha escrito, pero resulta tan pedante que lo último que apetece es ir a ver esa obra que, por otro lado, ha sido representada infinitas veces por grandes actores de la escena española. Hay tanta ignorancia y vulgaridad alrededor ,que aquel sabe algo se empeña en que tiene que demostrarlo exagerando hasta lo absurdo su "sapiencia" mediante la utilización de vocablos juntados sin ton ni son.
Soy partidaria de la simplicidad, en todo. Una cosa es que se pueda utilizar un vocabulario rico y variado, lo que no es óbice para que las cosas de expliquen de manera clara y simple, diciendo lo que se tiene que decir sin rodeos, sin elevar el nivel como si se hablara en un lenguaje solo para iniciados.
Lo dicho, al pan, pan y al vino, vino.
Soy partidaria de la simplicidad, en todo. Una cosa es que se pueda utilizar un vocabulario rico y variado, lo que no es óbice para que las cosas de expliquen de manera clara y simple, diciendo lo que se tiene que decir sin rodeos, sin elevar el nivel como si se hablara en un lenguaje solo para iniciados.
Lo dicho, al pan, pan y al vino, vino.
viernes, 28 de enero de 2011
¿Qué es más importante?
¿Qué es más importante? ¿el fin o los medios? ¿el camino o la meta? ¿el continente o el contenido? ¿el aspecto o la esencia? ¿ser o estar?
¿Es la respuesta relativa, dependiendo del momento, o hay una respuesta absoluta?
¿Es la respuesta relativa, dependiendo del momento, o hay una respuesta absoluta?
domingo, 16 de enero de 2011
Preguntas
Es extraño como funciona la mente humana. Las vueltas que da, como el mismo suceso relatado por personas distintas puede cambiar hasta el punto de parecer sucesos distintos. Nuestra mente elabora los recuerdos, las percepciones, de manera subjetiva: yo soy yo y mi circunstancia.
¿Somos absolutamente incapaces de ser objetivos? ¿es nuestro cerebro incapaz de almacenar los datos objetívamente?
La verdad es que nos pasamos la vida elucubrando, haciendo cabalas sobre el pasado, el presente y el futuro. Y, además, está el corazón, los sentimientos. ¿Son estos, acaso, los que impiden la objetividad? Me temo que, en gran medida, sí. No podemos escapar a su influencia, y nuestros recuerdos y percepciones están inevitablemente influenciados por lo que sentimos en un momento dado: amor, odio, dolor, pena, miedo, impaciencia, y así infinítamente.
No cabe duda, somos seres extraños, complicados. Siempre estamos formulando preguntas. En algunos casos las respuestas son obvias, en otros, nos dedicamos a elaborar diferentes situaciones, analizamos los datos, esos datos que hemos almacenado, pero que en ningún modo son objetivos, tratando de deducir la respuesta. ¡Y cuántas veces nos equivocamos!
¿Somos absolutamente incapaces de ser objetivos? ¿es nuestro cerebro incapaz de almacenar los datos objetívamente?
La verdad es que nos pasamos la vida elucubrando, haciendo cabalas sobre el pasado, el presente y el futuro. Y, además, está el corazón, los sentimientos. ¿Son estos, acaso, los que impiden la objetividad? Me temo que, en gran medida, sí. No podemos escapar a su influencia, y nuestros recuerdos y percepciones están inevitablemente influenciados por lo que sentimos en un momento dado: amor, odio, dolor, pena, miedo, impaciencia, y así infinítamente.
No cabe duda, somos seres extraños, complicados. Siempre estamos formulando preguntas. En algunos casos las respuestas son obvias, en otros, nos dedicamos a elaborar diferentes situaciones, analizamos los datos, esos datos que hemos almacenado, pero que en ningún modo son objetivos, tratando de deducir la respuesta. ¡Y cuántas veces nos equivocamos!
viernes, 14 de enero de 2011
Una pequeña alegría para el ego
No es que sea presumida, pero estos últimos días varias personas en distintas ocasiones han hecho referencia a mi aspecto en el sentido de dejar entrever que, sin conocer mi edad con exactitud, soy bastante más joven que ellos. Lo más divertido es yo sí conozco su edad, y la mía, por supuesto, y la diferencia no es tanta como ellos creen. ¿Qué les hace pensar, entonces, que soy más joven? La lógica indica que debe ser mi aspecto, lo cual me resulta sorprendente porque yo me veo en el espejo y, ciertamente, noto los desperfectos que el paso del tiempo va haciendo en mi, por otro lado, no demasiado notable apariencia. Tengo más canas que muchos de ellos. La vista cansada empieza a incordiarme...
Como el tinte entre las mujeres, con o sin canas, es una cosa corriente, a nadie le llama la atención que me tiña el pelo. La vista cansada aún no es lo suficientemente fuerte como para necesitar gafas, aún puedo disimular...
Me divierte enormemente que la gente presuma que tengo unos cuantos años menos, aunque no entienda por qué.
Como el tinte entre las mujeres, con o sin canas, es una cosa corriente, a nadie le llama la atención que me tiña el pelo. La vista cansada aún no es lo suficientemente fuerte como para necesitar gafas, aún puedo disimular...
Me divierte enormemente que la gente presuma que tengo unos cuantos años menos, aunque no entienda por qué.
The art of public speaking
I was just now listening to an old speech by Richard Nixon. What a voice! Well modulated, impeccable pronunciation, grammar. You may not agree with the contents but the delivery is a delight to listen to. People don't speak like that nowadays. The instant access to media and the lower standards in education are depriving us from the pleasure of a well delivered speech. And I mean pleasure in absolute terms, as for me it is indeed a pleasure to hear proper speaking, in terms of vocabulary, pronunciation, grammar and structure.
Why it is so, I don't know, but we are losing precious knowledge. That young people can use a limited, reduced lingo might justifiable but that as we grow more mature we should leave behind the lingo and talk in the manner of adults with the rich, colourful lenguage we have inherited from our ancestors.
Why it is so, I don't know, but we are losing precious knowledge. That young people can use a limited, reduced lingo might justifiable but that as we grow more mature we should leave behind the lingo and talk in the manner of adults with the rich, colourful lenguage we have inherited from our ancestors.
Esa falta de inspiración
Estos últimos días, a pesar de tener tiempo, adolezco de una enervan te falta de inspiración. Hay en ello también una cierta desazón, resultado de la lectura que me ocupa estos días, cuya admirable prosa supone una lección de humildad. Cuán difícil es escribir bien, describiendo simplemente el entorno y las personas que lo habitan y, sin embargo, que fácil parece cuando lees a otro.
miércoles, 12 de enero de 2011
Hay motivos
Estas últimas semanas, cuando me detengo a pensar, no puedo evitar sentir una cierta depresión por todas las cosas que veo que están sucediendo, por la injusticia del sistema social en que vivimos, por el egoísmo cada vez más exacerbado mezclado con una clamorosa indiferencia por los problemas ajenos en tanto no nos afecten. Ya sea en el trabajo, en la calle, en el colegio de los niños, veo tantas cosas contra las que rebelarme.
Lo peor de todo es que no me siento con fuerzas para rebelarme en todos y cada uno de esos lugares, en parte porque tengo la desagradable sensación de que no va a servir para nada, y en parte porque me veo como una parte muy insignificante de la sociedad. Es cierto que entre algunas personas mi opinión es tenida en cuenta, no obstante no me siento como una referencia.
Cuanto más observo la sociedad en que nos movemos más coincidencias veo con esos documentales sobre la vida en la selva, comer o ser comido, la ley del más fuerte, en vez de la civilización a la que teóricamente aspirábamos, en la que, por nuestro carácter humano, se iba a dejar de lado esa lucha y se protegería al débil frente al abuso del fuerte, aprovechando las capacidades de cada uno. Nada más lejos de la realidad. Sueños utópicos. La humanidad es ruin, egoísta, y bajo ese barniz de civilización subyace su animalidad apenas disimulada y, si cabe, aún peor que la animalidad pura y dura, pues no son pocas las ocasiones en que se actúa de manera cruel y vandálica por mero placer, sin que se pueda obtener de la violencia gratuita otro fruto que un perverso placer. ¿Es esta la humanidad por la que murió Jesucristo? No puedo siquiera llegar a imaginar su decepción.
¿La vida es sueño...o pesadilla?
Lo peor de todo es que no me siento con fuerzas para rebelarme en todos y cada uno de esos lugares, en parte porque tengo la desagradable sensación de que no va a servir para nada, y en parte porque me veo como una parte muy insignificante de la sociedad. Es cierto que entre algunas personas mi opinión es tenida en cuenta, no obstante no me siento como una referencia.
Cuanto más observo la sociedad en que nos movemos más coincidencias veo con esos documentales sobre la vida en la selva, comer o ser comido, la ley del más fuerte, en vez de la civilización a la que teóricamente aspirábamos, en la que, por nuestro carácter humano, se iba a dejar de lado esa lucha y se protegería al débil frente al abuso del fuerte, aprovechando las capacidades de cada uno. Nada más lejos de la realidad. Sueños utópicos. La humanidad es ruin, egoísta, y bajo ese barniz de civilización subyace su animalidad apenas disimulada y, si cabe, aún peor que la animalidad pura y dura, pues no son pocas las ocasiones en que se actúa de manera cruel y vandálica por mero placer, sin que se pueda obtener de la violencia gratuita otro fruto que un perverso placer. ¿Es esta la humanidad por la que murió Jesucristo? No puedo siquiera llegar a imaginar su decepción.
¿La vida es sueño...o pesadilla?
viernes, 7 de enero de 2011
El curioso incidente del autobús
Hoy he sido testigo de un curioso incidente. Iba en un autobús, no abarrotado, pero moderadamente lleno. Era más o menos mediodía, por tanto, la proporción de personas mayores era mayor que en otras horas del día. Un joven. Negro. Todavía no soy capaz de dilucidar si esta característica dermatológica ha tenido alguna influencia o no. El joven está sentado en la zona de asientos reservados y, en un momento dado un señor le señala el cartelito que recuerda este hecho con cierta inquina recriminatoria, el joven se levanta inmediatamente sin rechistar pero hete aquí que la señora que está sentada inmediatamente detrás le hace saber al recriminador que ese mismo joven le acaba de ceder el asiento a otra señora, que se suma inmediatamente a la contrarrecriminación. El señor se defiende, afirmando que se trata de asientos reservados, y las señoras contraatacan diciendo que, precisamente ese joven, era el que menos merecía que se lo recordaran. El señor afirma que no es por él, que no se va a sentar, sino por otro señor situado a su espalda. De inmediato, le recuerdan que a ese misma persona se le había ofrecido un asiento que rechazó. A falta de otros datos, creo que el buen señor se pasó de listo. En otras circunstancias es bueno que haya quién recuerde que estos asientos están reservados, pero si te has equivocado, por falta de información, precipitación o, no es descartable, racismo, hubiera sido mejor que reculara y reconociera su error en vez de enrocarse en defender lo que otros testigos le presentaban. El joven sonreía beatífico. No sé si porque no entendía nada o porque su buena educación había dado rendimientos inesperados.
Me alegró que hubiera personas dispuestas a dar la cara por aquel que estaba siendo injustamente acusado. Es una luz de esperanza en esta sociedad tan materialista e individualizada, en la que primero soy yo, después yo y, si sobra algo, tal vez los demás, dónde volvemos la cara cuando la vista nos disgusta y permitimos agresiones delante de nuestras mismas narices pero escurrimos el bulto para que no se altere nuestra comodidad.
Me alegró que hubiera personas dispuestas a dar la cara por aquel que estaba siendo injustamente acusado. Es una luz de esperanza en esta sociedad tan materialista e individualizada, en la que primero soy yo, después yo y, si sobra algo, tal vez los demás, dónde volvemos la cara cuando la vista nos disgusta y permitimos agresiones delante de nuestras mismas narices pero escurrimos el bulto para que no se altere nuestra comodidad.
miércoles, 5 de enero de 2011
My life as a blogger
My life as a blogger is fairly sad. I have no readers. I have considered several times to add a site meter but I have dismissed the idea because I don't want my suspicions to be confirmed. I don't want to know for sure that I have no readers. I don't know how other people managed to get readers. For what I have seen most of the blogs are about personal thoughts, taste, ideas. Is it luck?, I wonder. Is it friends?. This is a mistery to me.
It is true that I have told very few people about this blog, however I was hoping that anonymous readers would read it and make it popular. Now, after over a year, I realize is not so easy. In fact, it just didn't happen. The truth is that what I write only interests me and nobody else. Does this mean that I will stop writing? I think not. Why? Because it is a way of letting off steam. Because hope never enterely dies. Because deep down I am optimistic and believe that one day I'll get lucky and success will knock on my door. And finally, because I like to write. I love and enjoy writing and I honestly believe that if I keep on writing I will get better.
Life is strange and goes thru strange turns and corners.
Life is a dream...
It is true that I have told very few people about this blog, however I was hoping that anonymous readers would read it and make it popular. Now, after over a year, I realize is not so easy. In fact, it just didn't happen. The truth is that what I write only interests me and nobody else. Does this mean that I will stop writing? I think not. Why? Because it is a way of letting off steam. Because hope never enterely dies. Because deep down I am optimistic and believe that one day I'll get lucky and success will knock on my door. And finally, because I like to write. I love and enjoy writing and I honestly believe that if I keep on writing I will get better.
Life is strange and goes thru strange turns and corners.
Life is a dream...
Carta a los Reyes Magos
Noche de Reyes. Víspera de la Epifanía del Señor y día de Reyes. Hoy es preceptivo escribirles una carta con las peticiones a los Reyes para el año. Este año me pilla un tanto deprimida. El año anterior ha traído cosas buenas, mucho trabajo para mí, pero poco para mi marido, y el que lo necesita de verdad es él. Encima me han bajado el sueldo, de manera que parece que este año va a ser un año de apreturas si la cosa no mejora.
Evidentemente, lo primero que hay que pedir a los Reyes es salud, salud para todos, para la familia, los amigos y sus familias, para los compañeros de trabajo y de colegio, para los profesores, para los sacerdotes y miembros de la parroquia, etc, etc. Después se hace necesario pedir trabajo, trabajo para hacer frente a las necesidades de los hijos, de los mayores. Aún quedan muchos agujeros que tapar.
Y hay que pedir, fe, esperanza y paciencia. Fe, que no falte. Esperanza en que las cosas vayan mejor, en que los esfuerzos den resultados. Paciencia para aguantar lo que venga.
Esta noche pondré mis zapatos esperando que los Reyes me dejen todas estas cosas. Ya sé que pido mucho, pero ahora hace falta mucho.
Evidentemente, lo primero que hay que pedir a los Reyes es salud, salud para todos, para la familia, los amigos y sus familias, para los compañeros de trabajo y de colegio, para los profesores, para los sacerdotes y miembros de la parroquia, etc, etc. Después se hace necesario pedir trabajo, trabajo para hacer frente a las necesidades de los hijos, de los mayores. Aún quedan muchos agujeros que tapar.
Y hay que pedir, fe, esperanza y paciencia. Fe, que no falte. Esperanza en que las cosas vayan mejor, en que los esfuerzos den resultados. Paciencia para aguantar lo que venga.
Esta noche pondré mis zapatos esperando que los Reyes me dejen todas estas cosas. Ya sé que pido mucho, pero ahora hace falta mucho.
lunes, 3 de enero de 2011
La nieve
En estas fechas echo mucho de menos la nieve. Aún recuerdo la última Navidad que pase en Michigan. Cayó una nevada inmensa, el gran manto blanco. Nevó tanto que hasta se fue la luz. Se pudo escuchar como el pobre transformador exhaló su último suspiro en la quietud de la nevada. Cuando nieva tanto hay mucho silencio, un silencio expectante, como el hechizo de un cuento de hadas, y la gente permanece en sus casas mientras todo queda inmaculadamente blanco, lenta pero inexoráblemente. De vez en cuando se oye como la nieve se cae de las copas de los arboles, incapaces sus ramas de sostener el falsamente liviano peso de los copos, esos copos grandes como plumas que caen cuando nieva de verdad. El sol trata en vano de iluminar el paisaje, pero solo consigue incrementar la blancura que borra caminos, iguala las casas y esconde la miseria. Cuando nieva todo parece perfecto...salvo que uno tenga que salir de casa, pero no vamos a estropear este panorama idílico hoy, dejemos eso para otro día.
La vida es sueño...
La vida es sueño...
¿A dónde ha ido a parar los hombres?
http://thecrescat.blogspot.com/2010/12/where-did-all-men-go.html
Esta es una entrada con la que me he encontrado que me parece muy interesante, y me identifico con ella hasta cierto punto.
Esta es una entrada con la que me he encontrado que me parece muy interesante, y me identifico con ella hasta cierto punto.
El duende del tiempo
Cuanto mejor se pasa, el tiempo se escapa como agua entre los dedos.
Cuanto peor, parece que no pasara, como si fuera pegamento.
Cuanto peor, parece que no pasara, como si fuera pegamento.
domingo, 2 de enero de 2011
La casa es de piedra. No es excesivamente grande, pero es amplia. Tiene una, o mejor dos, hermosas chimeneas que le dan un aire acojedor. Está cerca del mar, en una colina que mira por un lado al mar y por otro a las montañas. Las ventanas son de madera, pero modernas, sin resquicios. El cielo es gris y sopla un viento que levanta airadas olas. En la chimenea arde un fuego avivado a veces por el viento. A ráfagas la lluvia golpea los cristales. En la mesa una taza de té caliente. En la mano un libro. Cerca un cuaderno, bolígrafos, las gafas. El sofá mullido, de esos que te abrazan como los brazos de una madre, o de un amante, según el día. Una cocina de hierro fundido, una Aga, por ejemplo, que también proporcionan agua caliente y calefacción. Un jardín, una parte para flores y otra más grande para los arboles y lugares de juegos. Un pequeño invernadero y un huerto de hortalizas, unas gallinas para huevos frescos y un perro, o dos, o tres, y hasta un gato. Un comedor para invitar a mi familia y mis amigos a comer la comida preparada en mi estupenda cocina de leña.
Esa sería mi casa ideal.
La vida es sueño...
Esa sería mi casa ideal.
La vida es sueño...
Ah! Los viajes
Dada la crisis a que antes he hecho referencia tengo la impresión de que este año va a ser parco en viajes. Así como los dos años anteriores hice unos cuantos, tanto de placer como de negocios, la perspectiva de tener un año en blanco se me aparece como un tanto deprimente. Viajar es una de mis aficiones favoritas, tanto que hasta me atrevería a calificarla de adicción. Lo confieso, el hecho de hacer la maleta y subirme, preferentemente, a un tren o un avión me produce un subidón que rara vez obtengo de otras experiencias. El mero hecho de pasar cerca de un aeropuerto o estación de tren evoca recuerdos y sensaciones sumamente placenteras a pesar de algunas experiencias no del todo felices. Añoro el cambio de paisaje, los nervios de embarcar y salir, la incertidumbre de la llegada, las sensaciones de un aire distinto, de un ambiente distinto, de lenguas diferentes. Todo ello produce un balsámico en mi espíritu y me permite continuar con mi rutina diaria con más alegría, sobre todo si en el futuro cercano se vislumbra la perspectiva de un nuevo viaje.
Quizá sea por todo esto que este año lo empiezo con menos interés, energía, si se quiere, porque esas perspectivas de viajar son ahora mismo remotas, lejanas en el tiempo y en el espacio, y esa lejanía no deja de producirme una insistente desazón. ¡Qué le vamos a hacer! ¡Paciencia! Tendré que hacer alguna visita a la estación de Chamartín antes de que la entierren para sentarme a ver los trenes que parten y que llegan. Ese siempre ha sido un placebo relativamente efectivo en tiempos de sequía.
Quizá sea por todo esto que este año lo empiezo con menos interés, energía, si se quiere, porque esas perspectivas de viajar son ahora mismo remotas, lejanas en el tiempo y en el espacio, y esa lejanía no deja de producirme una insistente desazón. ¡Qué le vamos a hacer! ¡Paciencia! Tendré que hacer alguna visita a la estación de Chamartín antes de que la entierren para sentarme a ver los trenes que parten y que llegan. Ese siempre ha sido un placebo relativamente efectivo en tiempos de sequía.
2-1-11
Acabamos de entrar en una nueva década, o eso parece, y digo eso parece porque desde el año 2000 todavía se discute cuando empezó el milenio, el siglo y la década. Como decía, acabamos -supuestamente- de entrar en una nueva década y no sin cierta angustia, debida en gran parte a la crisis económica y social que nos afecta. Y yo no soy inmune a ello. Esta década comienza para mi con cierta incertidumbre con respecto al futuro. Dudas, no todas, pero sí muchas. Una vez más, y reconozco que esto es recurrente en mí, me siento divida entre el deber y el deseo, en la libertad y las ataduras. En conciencia, habría que decir entre nuevas ataduras y las antiguas, porque en cierto modo de eso se trata, de cambiar de ropa, de escenario y crear nuevas ataduras. Pero romper ataduras no es fácil, sobre todo cuando hay otras personas implicadas, cuando hay deberes y obligaciones hacia esas personas.
Tampoco es fácil lanzarse a la aventura. Con el paso de los años nos vamos haciendo acomodaticios, adquirimos unos hábitos de vida, unas rutinas que nos resulta difícil romper sin consideración previa. No obstante, esta rutina conduce a una sensación de estancamiento que, a veces, resulta atenazante.
Pero no hay que pensar solo en uno mismo, ahora hay muchas personas que, por culpa de la crisis, no pueden disponer de su libertad, y mucho menos de una elección, cuando no disponen de medios económicos u oportunidades para salir adelante. Espero por el bien de todos que esto se solucione pronto y de la mejor manera posible para todos, y lo digo también pensando en el futuro de mis hijos, que no es ninguna tontería, ahora que parece que la jubilación me queda cada vez más lejos y que, de jubilarme, la pensión que me va a quedar va a resultar irrisoria, aunque no tenga ninguna gracia.
Como la esperanza es lo último que se pierde y, de hecho no se debe perder nunca, prefiero pensar que esto está en vías de solución y confío en Dios para que nos asista.
Tampoco es fácil lanzarse a la aventura. Con el paso de los años nos vamos haciendo acomodaticios, adquirimos unos hábitos de vida, unas rutinas que nos resulta difícil romper sin consideración previa. No obstante, esta rutina conduce a una sensación de estancamiento que, a veces, resulta atenazante.
Pero no hay que pensar solo en uno mismo, ahora hay muchas personas que, por culpa de la crisis, no pueden disponer de su libertad, y mucho menos de una elección, cuando no disponen de medios económicos u oportunidades para salir adelante. Espero por el bien de todos que esto se solucione pronto y de la mejor manera posible para todos, y lo digo también pensando en el futuro de mis hijos, que no es ninguna tontería, ahora que parece que la jubilación me queda cada vez más lejos y que, de jubilarme, la pensión que me va a quedar va a resultar irrisoria, aunque no tenga ninguna gracia.
Como la esperanza es lo último que se pierde y, de hecho no se debe perder nunca, prefiero pensar que esto está en vías de solución y confío en Dios para que nos asista.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
