viernes, 27 de mayo de 2011

En el día de mi cumpleaños

Hoy, a pesar de toneladas de trabajo y escasas posibilidades de celebración ha sido un buen día. Ha sido muy agradable la cantidad de amigos más o menos cercanos que se han acordado de felicitarme y eso sube la moral muchos puntos.
Los últimos días han sido muy estresantes. Demasiado trabajo y poco tiempo para relajarse, la sensación de a uno no le pagan por tanta responsabilidad y de que ciertos "regalos" de compensación son caramelos envenenados.
Es muy probable que este año no pueda salir de vacaciones, después de tanto trabajo, y eso también duele.
En fin, el lado amargo, que hoy ha quedado amablemente difuminado por llamadas, mensajes de móvil, de correo y de Fb que han sido muy dulces.
Luego están los regalos, pocos pero muy pensados, y eso siempre se agradece mucho, es el valor intrínseco, mucho más considerable que el valor material.
Un buen día. Gracias a Dios.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Cómo se cura el cansancio mental?

No sé que me pasa últimamente que me cuesta un enorme esfuerzo concentrarme en la lectura. Da igual que sea por obligación que por devoción, me cuesta empezar, me cuesta seguir y me cuesta entender. Tengo la cabeza en otras cosas o en ningún sitio. Llevo así ya varios meses. He perdido la cuenta de cuantos libros he empezado y en los que solo he podido avanzar unas pocas páginas.
También me noto cansada físicamente, pero ello se traduce más en pereza mental que en física.
Lo peor de ello es que si esto sigue así empiece a descuidar mi trabajo y mi familia. Por de pronto, me cuesta enormemente leer cosas nuevas y llegar a tiempo a los sitios. Escribir informes o comentarios es una larga cuesta arriba que se me hace pesadísima.
¿Qué hacer? ¿Cómo se cura? Los que tienen dinero se van a un balneario, se dan masajes y en cuento tiene un par de días libres cambian de aires. Yo tengo lo justo y no me lo puedo gastar en esas cosas, de modo que juego con el ordenador, chateo mientras oigo la radio y así me evado. Lo malo de esto es que me temo que me haga demasiado dependiente y vampirice mi vida, y tampoco quiero eso.
Tengo que buscar una solución...

De las apariencias

Hace un par de semanas tuve la suerte de realizar un curso/seminario de tres días en El Escorial. El curso tenía por objeto aprender técnicas y practicar la negociación en lengua inglesa. Esta clase de cursos en mi trabajo suelen estar dirigidos a personal de grupos altos, ya que se supone que son ellos los van a asistir a reuniones internacionales, razón por la cual, todo los asistentes al curso asumen casi de manera automática que todos tienen un puesto y nivel mínimos acordes y similares.
Por supuesto, yo no tengo un puesto demasiado alto, de hecho, en lo que yo llamo la cadena trófica estoy prácticamente al fondo, ya que no tengo a nadie por debajo, pero por encima tengo una larga sucesión de jefes. No obstante, mi trabajo y una cierta capacidad y disposición, así como un inusual conocimiento de la lengua de Shakespeare, basado en mucho trabajo y la suerte de tener un marido cuyo idioma materno es, casualmente, el inglés, han dado como resultado el que yo haya alcanzado cierto estatus de facto que me ha permitido asistir a algunas reuniones internacionales y llevar a cabo tareas que, en circunstancias normales, no habría llevado a cabo nunca. Por otro lado, es cierto que, a estas alturas, no he terminado ninguna carrera universitaria, aunque he empezado dos, lo que no es óbice para que haya leído mucho, me guste estar bien informada, tenga bastante curiosidad por el mundo que me rodea, y me haya tomado la molestia de realizar mi trabajo más allá de lo que requería de mí en muchas ocasiones.
El caso es que en estos curso, todo el mundo asume inmediatamente que pertenezco a un grupo superior al que en realidad es el mio, y que ocupo un puesto de más importancia que aquel que en verdad ocupo. Es una situación que resulta, a la vez, divertida y embarazosa.
Durante este curso, al discutir algunos aspectos legales, alguien me pregunto si era jurista, lo cual es muy halagador, pero también me resulta incómodo por que, evidentemente, existe un malentendido que no se muy bien como aclarar.
Al mismo tiempo, también me resulta intimidante encontrarme rodeada de personas cuya formación es, teóricamente, superior a la mía, y que han sido capaces de terminar su carrera y superar una oposición a un cuerpo superior. No me acompleja, más bien me siento como una impostora, como si pretendiera ser algo que no soy.
Es curioso como se entremezclan los sentimientos, como se puede disfrutar y sufrir a la vez. También es llamativo cuán dados somos a juzgar por las apariencias, o como dicen los ingleses, a juzgar el libro por su cubierta.
Tal vez, algún día, las apariencias lleguen a ser verdad...o no.

Más sobre Endeavour

Me temo que la lanzadera Endeavour no llegó a despegar cuando estaba previsto. un problema en un circuito escondido en una parte remota de la popa de la nave obligó a desmontar los tanques de combustible para acceder al dichoso circuito y, en consecuencia, a retrasar el lanzamiento hasta el próximo lunes cuatro minutos antes de las tres de la tarde, hora española.
Dios mediante, si ningún otro fallo técnico obliga a otro retraso, Endeavour iniciará pues su último viaje alrededor de la tierra.

domingo, 1 de mayo de 2011

Aplazamiento sine die del lanzamiento de la nave Endeavour

Tristemente el lanzamiento ha tenido que ser aplazado por problemas eléctricos que no han podido ser resueltos tan rapidamente como se pensaba en un principio. El primer aplazamiento se realizó el viernes con el objetivo de despegar el lunes, sin embargo, este segundo aplazamiento es de momento sin fijar una nueva fecha para el despegue.
Mientras tanto os dejo esta impresionante foto, de la Agencia EFE y publicada en El Mundo.es, que muestra la nave en su lugar de despegue mientras una tormenta, de las muchas que están literalmente asolando los Estados Unidos, se desata a su alrededor.