Noche de Reyes. Víspera de la Epifanía del Señor y día de Reyes. Hoy es preceptivo escribirles una carta con las peticiones a los Reyes para el año. Este año me pilla un tanto deprimida. El año anterior ha traído cosas buenas, mucho trabajo para mí, pero poco para mi marido, y el que lo necesita de verdad es él. Encima me han bajado el sueldo, de manera que parece que este año va a ser un año de apreturas si la cosa no mejora.
Evidentemente, lo primero que hay que pedir a los Reyes es salud, salud para todos, para la familia, los amigos y sus familias, para los compañeros de trabajo y de colegio, para los profesores, para los sacerdotes y miembros de la parroquia, etc, etc. Después se hace necesario pedir trabajo, trabajo para hacer frente a las necesidades de los hijos, de los mayores. Aún quedan muchos agujeros que tapar.
Y hay que pedir, fe, esperanza y paciencia. Fe, que no falte. Esperanza en que las cosas vayan mejor, en que los esfuerzos den resultados. Paciencia para aguantar lo que venga.
Esta noche pondré mis zapatos esperando que los Reyes me dejen todas estas cosas. Ya sé que pido mucho, pero ahora hace falta mucho.
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