Es una pregunta recurrente. ¿Tengo, acaso, varios yos o son distintas caras de un único y mismo yo? ¿qué es el yo? ¿conocemos nuestro yo de verdad? ¿conocen los demás nuestro yo al completo o solo uno de ellos? ¿o solo una de sus caras?
¿Qué es el yo? Quiza esta debiera ser la pregunta de partida. El yo puede ser un conjunto de rasgos de carácter y personalidad que definen a una persona y que la diferencia de otros yos, de otras personas. Por otro lado, el yo puede tener un comportamiento particular diferenciado según en qué lugar se encuentre. Esto sería, pues, una de las caras del yo.
De la experiencia he deducido una respuesta como punto de partida. No nos comportamos igual en casa que en el trabajo, por ejemplo. ¿Quiere ello decir que tenemos un yo para casa y otro para el trabajo, o solo son facetas del mismo yo? Hete aquí el quid de la cuestión. Si nuestro comportamiento es lo suficientemente diferente de un lugar a otro, se podría deducir que nos encontraríamos frente a dos yos distintos, dos personalidades. Un yo puede ser, pongamos por caso, taciturno en casa y alegre y desenvuelto en el trabajo. ¿O este ejemplo serían dos yos? El yo taciturno y el yo desenvuelto. ¿Por qué? ¿A qué se debe esto?
¿Pueden, acaso, las circunstancias determinar un yo de varias caras o varios yos distintos? ¿Hasta que punto influyen los factores ajenos, externos en la formación y exhibición del yo? ¿Es el yo, como decía Ortega, el yo y su circunstancia?
Preguntas y más preguntas. ¿Y a qué venía todo esto?
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