No es que sea presumida, pero estos últimos días varias personas en distintas ocasiones han hecho referencia a mi aspecto en el sentido de dejar entrever que, sin conocer mi edad con exactitud, soy bastante más joven que ellos. Lo más divertido es yo sí conozco su edad, y la mía, por supuesto, y la diferencia no es tanta como ellos creen. ¿Qué les hace pensar, entonces, que soy más joven? La lógica indica que debe ser mi aspecto, lo cual me resulta sorprendente porque yo me veo en el espejo y, ciertamente, noto los desperfectos que el paso del tiempo va haciendo en mi, por otro lado, no demasiado notable apariencia. Tengo más canas que muchos de ellos. La vista cansada empieza a incordiarme...
Como el tinte entre las mujeres, con o sin canas, es una cosa corriente, a nadie le llama la atención que me tiña el pelo. La vista cansada aún no es lo suficientemente fuerte como para necesitar gafas, aún puedo disimular...
Me divierte enormemente que la gente presuma que tengo unos cuantos años menos, aunque no entienda por qué.
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