Entró en el café. Parecía tranquilo a esta hora. El camarero la reconoció de otras veces y le indicó una mesa en un rincón. Ella sonrió e hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Se dirigió a la mesa con paso decidido. El camarero se acercó mientras se quitaba el abrigo y pregúnto:
-"¿Qué va a ser, Sra.?
-"Un cafe con leche, por favor."
-"Marchando"
Se acomodó en el rincón. Dobló el abrigo concienzudamente y lo dejó en el asiento libre. Después se quitó los guantes y los metió en el bolso, que fue a parar también a la silla donde había dejado el abrigo. Espero pacientemente a que volviera el camarero con el café.
-"¿Alguna cosa más?"
-"No, gracias. Ahora no."
Abrió el paquete con los azucarillos y los echó al café. Observó como se iban empapando lentamente y los golpeó suavemente con la cuchara para deshacerlos. Entonces revolvió el café con suavidad y dejó la cuchara en el plato. Ahora era el momento.
Cogió el bolso, lo abrió y rebuscó unos instantes. Ahí estaba la carta. La sacó con un nudo en la garganta. Trataba de no ponerse nerviosa, pero las manos le temblaban tanto que apenas podía abrir el sobre. Habían pasado muchos meses desde la última.
"Querida Carmen:
-"¿Qué va a ser, Sra.?
-"Un cafe con leche, por favor."
-"Marchando"
Se acomodó en el rincón. Dobló el abrigo concienzudamente y lo dejó en el asiento libre. Después se quitó los guantes y los metió en el bolso, que fue a parar también a la silla donde había dejado el abrigo. Espero pacientemente a que volviera el camarero con el café.
-"¿Alguna cosa más?"
-"No, gracias. Ahora no."
Abrió el paquete con los azucarillos y los echó al café. Observó como se iban empapando lentamente y los golpeó suavemente con la cuchara para deshacerlos. Entonces revolvió el café con suavidad y dejó la cuchara en el plato. Ahora era el momento.
Cogió el bolso, lo abrió y rebuscó unos instantes. Ahí estaba la carta. La sacó con un nudo en la garganta. Trataba de no ponerse nerviosa, pero las manos le temblaban tanto que apenas podía abrir el sobre. Habían pasado muchos meses desde la última.
"Querida Carmen:
Confio en que esta carta no te llegue con demasiado retraso. Perdona la letra, escribo en la cama casi a oscuras para no molestar al compañero. Hubiera querido escribirte mucho antes pero tenía tan poco que decir. Ya sabes que a mi esto de escribir no me va mucho. Tal vez sea demasiado reservado, pero no me sale escribir para contarte tonterias.
Aquí hace mucho frio, pero cuando estoy trabajando no lo noto tanto. La casa está caliente, de noche bajan la calefacción para ahorrar y mientras estoy en la cama no paso frio, pero cuando me levanto empiezo a tiritar. No podía imaginar la cantidad de nieve que ha caido aqui. Ahora hay más de dos palmos, y hace poco cayó tanta que casi no podiamos ni abrir la puerta. La comida es decente pero echo mucho de menos un buen cocido o unas lentejas. Me acuerdo mucho del potaje de tu madre. Mi madre nos manda algo de vez en cuando y lo guardo como oro en paño.
El idioma lo voy entendiendo poco a poco. Con la ayuda de los compañeros me voy apañando, y los de la fábrica también han aprendido un poco de español, para poder dar ordenes mejor. Aquí nos ayudamos todos los españoles.
Aquí hace mucho frio, pero cuando estoy trabajando no lo noto tanto. La casa está caliente, de noche bajan la calefacción para ahorrar y mientras estoy en la cama no paso frio, pero cuando me levanto empiezo a tiritar. No podía imaginar la cantidad de nieve que ha caido aqui. Ahora hay más de dos palmos, y hace poco cayó tanta que casi no podiamos ni abrir la puerta. La comida es decente pero echo mucho de menos un buen cocido o unas lentejas. Me acuerdo mucho del potaje de tu madre. Mi madre nos manda algo de vez en cuando y lo guardo como oro en paño.
El idioma lo voy entendiendo poco a poco. Con la ayuda de los compañeros me voy apañando, y los de la fábrica también han aprendido un poco de español, para poder dar ordenes mejor. Aquí nos ayudamos todos los españoles.
Cada día que pasa te echo más de menos. Los días parecen muy cortos, todo el día en la fábrica, y parece que cuando estoy en la calle es siempre de noche, porque aquí a la cuatro de la tarde es de noche y la gente ya no sale, claro que con este frio no me extraña. Los españoles nos reunimos en un localito que abrío uno que lleva aquí muchos años, allí hablamos y nos bebemos un carajillo de vez en cuando, recordando lo que hemos dejado atras y escuchando música española.
Sé que esto no te va a gustar, pero si quiero ahorrar más deprisa voy a tener que prescindir de los viajes. Sé que lo me va a resultar muy duro, y también a tí, mi vida, pero cuanto antes pueda ahorrar el dinero, antes podré volver y nos podremos casar. Sin este dinero no puedo comprar el piso. Ya sé que a tu padre no le hace mucha gracia, pero confio en que cuando vea cuanto he progresado se disiparán sus dudas. Si el supiera cuanto te quiero, niña mía...
Algunos compañeros han venido con sus mujeres, a mi no me importaría volver si vienes tú conmigo. A pesar del frío es un sitio muy bonito y aquí hay muchas más comodidades que nos podriamos permitir. Bueno, eso ya lo discutiremos, que lo primero es lo primero.
Será mejor que me despida ya y mande esta carta cuanto antes, que no quiero que pienses que me he olvidado de tí, mi amor.
Con todo mi corazón,
Juan."
Tenía los ojos llenos de lágrimas que iban cayendo en el café, intacto y olvidado en la mesa, haciendo pequeños agujeros en la espuma. Cerró los ojos y se tocó el anillo, ese anillo que abrazaba el dedo corazón de su mano derecha.
Sé que esto no te va a gustar, pero si quiero ahorrar más deprisa voy a tener que prescindir de los viajes. Sé que lo me va a resultar muy duro, y también a tí, mi vida, pero cuanto antes pueda ahorrar el dinero, antes podré volver y nos podremos casar. Sin este dinero no puedo comprar el piso. Ya sé que a tu padre no le hace mucha gracia, pero confio en que cuando vea cuanto he progresado se disiparán sus dudas. Si el supiera cuanto te quiero, niña mía...
Algunos compañeros han venido con sus mujeres, a mi no me importaría volver si vienes tú conmigo. A pesar del frío es un sitio muy bonito y aquí hay muchas más comodidades que nos podriamos permitir. Bueno, eso ya lo discutiremos, que lo primero es lo primero.
Será mejor que me despida ya y mande esta carta cuanto antes, que no quiero que pienses que me he olvidado de tí, mi amor.
Con todo mi corazón,
Juan."
Tenía los ojos llenos de lágrimas que iban cayendo en el café, intacto y olvidado en la mesa, haciendo pequeños agujeros en la espuma. Cerró los ojos y se tocó el anillo, ese anillo que abrazaba el dedo corazón de su mano derecha.
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