¿Hasta que punto escribir es crear?
La pregunta me surge así, de improviso. Continua mis reflexiones acerca de lo que supone escribir. Estoy leyendo/estudiando un libro sobre la escritura que me ha prestado mi buen amigo El Escritor (The Writer, para mis adentros). Su lectura provoca en mi preguntas y reflexiones sobre mi motivos para escribir y sobre qué es lo que quiero escribir.
Por ejemplo, la pregunta con la que se inicia esta reflexión. La creación, tal y como yo la entiendo, es novedad, invención, concepción. El artista que crea toma los ingredientes y produce algo que no existía antes, una forma de expresión distinta. Por otro lado, muchos de los escritores que me gustan "se limitan" a contar historias, muy bien contadas eso sí, elaborando sobre lo ya conocido. En cualquier caso, tanto si se crea como si se elabora lo que parece imprescindible para ambas es la existencia de un mundo interior rico, que proporcione material para crear y para elaborar. Si soy honesta conmigo misma, y por ende con los demás, mi "creación" es más un pálido intento de reflejar mi mundo interior que un acto de creación en si mismo, soy, por tanto, de los que elaboran.
Llegados a este punto, tengo que decir que, de acuerdo a mi experiencia, el creador nace y el narrador se hace. En este mundo hay gente creativa y estamos los que nos limitamos a observar, o leer, e intentamos, no siempre con éxito, remedar la vida misma.
Y si bien la creación, con todo su valor, viene dada como un regalo del cielo, no tiene menos merito el saber mantener los sentidos abiertos para percibir todo aquello que sucede a nuestro alrededor. Otra cosa es que sepamos recrearlo en una narración y podamos transmitir todo aquello que hemos asimilado al alimentar ese mundo interior. Yo, en una metáfora algo manida, lo asimilo a un hogar, donde echamos madera para alimentar el fuego, que se transformará en brasas, y esas brasas nos darán su calor y, además, podremos cocinar los alimentos que nos mantienen con vida. Así lo que percibimos con los sentidos alimenta nuestro fuego interior que emitirá su calor, su luz y nos permitirá "cocinar" las lecturas, las imágenes, los sonidos que ayudan a seguir vivos, a mantener ese mundo interior. Como si de un circulo vicioso se tratase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario